“No es suficiente exponer el comportamiento agresivo y obviar que es una conducta reprobable, sino que es necesario proponer métodos con los que los adolescentes y jóvenes puedan encontrar soluciones que combatan el acoso escolar”, afirmó en entrevista Leticia Valdés, una de las coordinadoras del proyecto Una sombra en el laberinto, teatro educativo sobre bullying, que apoya el Instituto Nacional de Bellas Artes a través de la convocatoria INBA: Educación Artística 2014.

Una sombra en el laberinto, teatro educativo sobre bullying es un proyecto diseñado para combatir el acoso en las escuelas ubicadas dentro de las comunidades lacustres aledañas al Lago de Pátzcuaro, en Michoacán. El trabajo se enmarca en el programa que realiza el Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (Crefal), y “tiene como eje principal la vía artística para atacar diversos problemas, sensibilizar y canalizar las energías de los jóvenes hacia propuestas creativas, en este caso el teatro, que les permita construir un perfil identitario.

“Las burlas, la desvalorización por pertenecer a una comunidad indígena y la violencia de género son los casos más comunes de violencia escolar en esta zona. Es una situación muy triste porque la mayoría de las escuelas aledañas son netamente indígenas,” explicó la tallerista e investigadora.

El proyecto educativo que apoya el INBA consiste en la presentación de una obra de teatro en los foros del Crefal y la implementación de un debate-taller, inmediatamente posterior a la función. La obra de teatro Una sombra en el laberinto aborda la metáfora del mito del minotauro y el laberinto para plantear cómo los personajes penetran en un mundo intrincado de emociones que puede sumirlos en la ira, el miedo y la soledad, o puede, por otro lado, impulsarlos a la búsqueda creativa de la identidad. Toda esta travesía emocional fue detonada por un caso de bullying.

“Trabajamos con adolescentes y jóvenes de los diez a los 17 años, es decir desde quinto de primaria hasta la preparatoria, porque es en este rango en el que se han detectado mayores índices de violencia escolar. Incluso lo he notado durante el taller, y me he dado cuenta de que las etapas más difíciles se dan en la secundaria.

“La violencia y el bullying han sido temáticas presentes en los últimos años. De ahí el interés del Crefal por realizar un proyecto concreto para llegar a los jóvenes y tratar este problema desde un punto de vista educativo pero, sobre todo, artístico, por lo que construimos de forma dinámica espacios de diálogo y de escucha.

“La idea es que los chicos descubran la sensibilidad que todos tenemos a través de una actividad artística, aunque el proyecto tiene varios fundamentos, como la educación para la paz y los derechos humanos. La base artística les permite explotar su creatividad para construirse como mejores personas”.

La investigadora especificó que con el apoyo del INBA, Una sombra en el laberinto llegará a otras escuelas de las comunidades aledañas: “El proyecto nos rebasó en la medida en que no podíamos llegar a las escuelas cercanas, ya que, en la zona, la economía es precaria. Con el respaldo del INBA, el programa puede continuar de forma gratuita y además llegar a comunidades más lejanas.

“Se tenía la limitante de que muchas escuelas tenían que pagar un camión o un colectivo para llegar al foro del Crefal, y son comunidades marginales, pero esto ya no será una razón para no hacerlo, así que seremos capaces de proporcionar el medio de transporte para que asistan.”