En mi humilde opinión, Somos lo mejor (Suecia-Dinamarca, 2013), junto con La vida de Adèle (Francia, 2013) y Los insólitos los peces gato (México, 2012) fueron las tres mejores películas de la 55 Muestra Internacional de Cine. Las siguieron de cerca Gloria (Chile-España, 2012), el documental Liv & Ingmar (Noruega-Suecia-Reino Unido, 2012) y El rey del erotismo (Reino Unido-Estados Unidos, 2013).

Por Guillermo Velasco Tapia

Somos lo mejor nos cuenta las aventuras de tres adolescentes de clase media baja en el Estocolmo de 1982. Bobo es hija de una madre soltera que no le presta demasiada atención, su amiga Klara forma parte de una familia un poco disfuncional (como hay tantas) y Hedvig ha sido educada como una católica muy conservadora.

Las tres chicas tratan de rebelarse, como cualquier adolescente, ante el mundo que les rodea. Por eso deciden formar su propio grupo musical al grito de guerra el punk no ha muerto.

Somos lo mejor es una película iniciática. A estas tres niñas les pasa todo lo que comúnmente le ocurre a alguien de su edad (por eso mismo nos identificamos tanto y tan fácil con ellas).

La clave del éxito de Somos lo mejor está en lo bien que el cineasta Lukas Moodysson narra su historia y la simpatía que desbordan las tres jóvenes actrices Mira Barkhammar (Bobo), Mira Grosin (Klara), Liv LeMoyne (Hedvig). El resultado es una película muy divertida y encantadora, que logra hacernos salir de la sala de muy buen humor después de haber reído durante 1 hora 40 minutos.

Somos lo mejor no es una película de epifanías, ni de profundidades filosóficas, simplemente es una comedia de excelente manufactura.

El cineasta Lukas Moodysson

Nació el 17 de enero de 1969, en Malmö, Skåne län, Suecia. Su filmografía está compuesta por Descubiendo el amor (1998), Juntos (2000) y Lilya Forever (2002). La característica del cine de Moodysson es que en todas sus películas aborda historias sobre mujeres jóvenes.

En una entrevista publicada en la página IMDb comenta, entre otros temas, sobre sus influencias: La primera es el grupo The Cure, la segunda, tercera y cuarta son música y escritores suecos de los nunca hemos escuchado –según las propias palabras de Moodysson. La quinta influencia de Moodysson es Morrissey.

Asegura que Bergman no es una gran influencia para él y que la razón por la que se hizo film-maker es el profundo conflicto que le provocan sus sentimientos acerca de algunas cosas.

Ficha técnica

Título original: “Vi är bäst!”.
Dir.: Lukas Moodysson.
País: Suecia-Dinamarca
Año: 2013.
Guión: Lukas Moodysson, inspirado en la novela gráfica Never Goodnight, de Coco Moodysson.
Fotografía: Ulf Brantås.
Música: Rasmus Thord.
Edición: Michal Leszczylowski.
Con: Mira Barkhammar (Bobo), Mira Grosin (Klara), Liv LeMoyne (Hedvig), Johan Liljemark (Kenneth), Mattias Wiberg (Roger), Jonathan Salomonsson (Elis), Alvin Strollo (Mackan)
Productor: Lars Jönsson.
Compañía distribuidora: Caníbal.
Compañía productora: Memfis Film AB, Film i Väst, Sveriges Television (SVT), Zentropa Entertainments.
Duración: 102 mins.
Clasificación: B.

El punk no ha muerto, al menos no el que se lleva en la actitud para enfrentar los problemas, las necesidades, las tristezas y las alegrías.

Cuando la convicción, irreverencia y autenticidad de una chica de doce años pesa más que cualquier crítica por su andrógina apariencia, la etapa más tormentosa de la vida puede volverse mucho más liviana de lo que uno pensaría.

Por Tania de la Mora @tandemoi

¡Somos lo mejor! (Vi är bäst!) es la acertada recreación de la etapa en la cual ya no se es niño y aún no se es adulto, el retrato más divertido de aquel cambio lleno de síntomas polarizados, unidos tan sólo por la determinación para actuar según lo que sentimos o creemos.

Klara (Mira Grosin) y Bobo (Mira Barkhammar) son dos adolescentes que viven en Estocolmo en 1982. Les encanta el punk, visten atuendos holgados, no les interesa ser la niñas guapas del colegio y ridiculizan los problemas familiares, a sus profesores y a todo aquel que represente un poco de autoridad, aunque sea en una tienda de comida rápida.

Pertenecen a familias disfuncionales pero esa no es la causa de su rebeldía, más bien les permite aprovechar al máximo su libertad. En un círculo de adultos inmaduros lo mejor que le puede ocurrir a un adolescente es tener criterio propio y tomar decisiones que, al final, parecen no importar a nadie.

Klara lleva en la cabeza, además de un mohicano hecho por ella misma, la firme idea de que hay cosas mucho más importantes que cuidar la belleza femenina, como le exigen sus compañeras de la escuela. Es líder innata y nada parece afectarle. Bobo comienza a vislumbrar los episodios de vulnerabilidad típicos de la adolescencia tras hacerse un corte de cabello que no la favorece tanto como a su mejor amiga.

La necesidad de revertir la molestia a un grupo de chicos que las insultan por su aspecto poco femenino despierta en ambas una espontánea pasión por hacer música. Aunque Klara y Bobo presumen ser las mejores (pese a que ninguna tiene idea de cómo tocar un instrumento y nadie las ha escuchado) se sienten incompletas por no tener guitarrista. Así, deciden reclutar a Hedvig (Liv LeMoyne), una antisocial guitarrista de séptimo grado que, según Klara, desperdicia su talento tocando música cristiana.

Cuando Hedvig escucha a Klara y Bobo golpear sus instrumentos sin sentido alguno, comienza a guiarlas para dar forma a la canción que el par de punks había tratado de componer. Además, poco a poco adopta la postura de sus dos amigas mientras se convierte en mediadora de las discusiones que surgen cuando Bobo es presa de inseguridades producidas por el liderazgo de Klara.

La frustración de haber sido la sombra de Klara por mucho tiempo le da fuerza a Bobo para defender sus intereses. Y es cuando ella confiesa una pequeña traición a su mejor amiga que se da la parte “dramática” de la historia.

Acompañadas de una Hedvig más enérgica que la introvertida cristiana a la que conocieron, Bobo y Klara recorren el camino a casa con la pena de la primera decepción amorosa y la fractura de una larga amistad. Sin embargo, el sufrimiento vano es algo que en el punk no tiene cabida.

Lejos del fatalismo al que constantemente se recurre para representar la adolescencia, Lukas Moodysson propone (inspirado en el comic de su esposa Coco Moodysson, “Never Goodbye!”) a tres personajes capaces de disfrutar los contrastes de la vida aún siendo inexpertos y radicales. Por ello entrecomillo “dramática”: la actitud de los personajes contagia tanto que uno sabe cómo pasará el trago amargo.

Cabe mencionar que, además de la impecable construcción de los personajes, la magnífica interpretación de las tres debutantes suecas Mira Grosin, Mira Barkhammar y Liv LeMoyne, llenan el filme de belleza y vitalidad.

¡Somos lo mejor! es parte de la 55 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional (actualmente en recorrido por diferentes Estados del país) y ya está en la cartelera de algunos cines comerciales del Distrito Federal, Cuernavaca, Toluca y Querétaro.

(Vi är bäst!, Suecia-Dinamarca, 2013, 102 mins.)

Director: Lukas Moodysson. Guión: Lukas Moodysson, inspirado en la novela gráfica Never Goodnight, de Coco Moodysson. F en C.: Ulf Brantås. Música: Rasmus Thord. Edición: Michal Leszczylowski. Con: Mira Barkhammar (Bobo), Mira Grosin (Klara), Liv LeMoyne (Hedvig), Johan Liljemark (Kenneth), Mattias Wiberg (Roger), Jonathan Salomonsson (Elis), Alvin Strollo (Mackan). Productor: Lars Jönsson. Distribuidora: Caníbal. Clasificación: B.