MercutioEl 27 de julio es la última fecha de “El cuerpo de Mercutio”, tragedia inspirada en Romeo y Julieta, en la que aparecen fantasmas, una bruja, un enterrador, además de una niña tétrica y sensual. Una obra que celebra la vida y nos reconcilia con la muerte.
Mercutio, el mejor amigo de Romeo Montesco, muere. Desesperado por esta tragedia, Romeo busca el modo de devolver la vida a Mercutio. Para lograrlo acude a unas brujas, que le prometen revivirlo. El Cuerpo de Mercutio incursiona en el universo de los personajes secundarios de la obra de William Shakespeare.
Escrita, dirigida y producida por Juan Cabello, la obra de la compañía Nocturno Teatro se presentará en el Foro Shakespeare hasta este miércoles 27 de julio.
La puesta en escena hace uso de un lenguaje poético pero contemporáneo que conjuga el dolor de la pérdida y la tristeza, con los recuerdos de una amistad entrañable y lúdica, recuerdos que le son provocados a Romeo por las brujas en el afán de darle consuelo. Sin embargo, Romeo no se conforma con eso y pretende que la magia dure para siempre.

Pero no sólo Mercutio aparece en este texto, sino también otros de los personajes menores de distintas obras del máximo autor británico: el ama de Julieta y su hija, un enterrador, unas brujas… seres con naturalezas distintas que van de lo tétrico a lo conmovedor. El Cuerpo de Mercutio es una experiencia divertida y conmovedora.

Juan Cabello es egresado de CasAzul, Artes Escénicas Argos. Tuvo una residencia en Oxford, Reino Unido, para estudiar a Shakespeare en la British American Drama Academy, en 2013. Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) como Joven Creador y Creador Escénico. Es director general de Nocturno Teatro y su trayectoria está enlazada a numerosos trabajos relacionados con la obra de Shakespeare, entre los que destacan Otelo y Ricardo III además de la obra Las Relaciones (sexuales) de Shakespeare (y Marlowe).

El elenco está conformado por Antonio Alcántara, Aldo Escalante, Xóchitl López, Teresa Ibarra, Geralldy Nájera y Alonso Íñiguez; varios de ellos realizan más de un papel en este mundo onírico, que a decir de Martín Zapata, en el prólogo a la antología en la que se publicó el texto, señala que posee una excelente trama que atrapa desde el inicio y muestra que los principales ingredientes de una buena dramaturgia son el tener oficio, y algo que decir.

PrósperoUna dimensión indefinida permite a Próspero seguir invocando tempestades en una isla perdida y ambivalente que es al mismo tiempo mausoleo de las criptas de Verona; lugar propicio para que Julieta -veinte años después de sus exequias- intente explicarse su infortunio. Él la sueña a ella… o ella a él… ¿O son ambos el sueño de una entidad abstracta de la que todos formamos parte?

En Próspero sueña Julieta (o viceversa) José Sanchis Sinisterra revisita a Shakespeare con un discurso onírico que permite relacionarse en presente y de manera viva con la tradición y el potente legado del referente original.

Una dimensión indefinida permite a Próspero seguir invocando tempestades en una isla perdida y ambivalente que es al mismo tiempo mausoleo de las criptas de Verona; lugar propicio para que Julieta -veinte años después de sus exequias- se explique su infortunio.

Finalmente este ejercicio para imaginar una vida ulterior en los personajes termina siendo un extraordinario campo de juego para la comedia, y por tanto, territorio fértil para ese humor que se hace acompañar de la reflexión.
Después de todo José Sanchis Sinisterra hace exactamente lo mismo que Shakespeare en su momento: usar obras que le antecedieron como base de nuevos productos artísticos para la escena.

Y si el que a hierro mata, a hierro muere, Shakespeare estaría a punto de recibir una sopa de su propio chocolate.

Tenemos 10 pases dobles para la función del lunes 12 de octubre para los primeros en solicitarlos al correo redaccion@supermexicanos.com con la palabra Próspero en el asunto y avisarnos por Twitter o Facebook que ha enviado el correo.

PRÓSPERO SUEÑA JULIETA

Temporada: 7 de Septiembre al 23 de Noviembre

Teatro: Centro Cultural Helénico (Av. Revolución 1500 col. Guadalupe Inn)

Funciones: Lunes 20:30 hrs

Dramaturgo: José Sanchis Sinisterra

Director: Ignacio Flores de la Lama

Elenco: Auscencio Cruz y Daniela Zavala.


Mercutio, el mejor amigo de Romeo Montesco, es asesinado. Desesperado por esta tragedia, Romeo busca el modo de devolverle la vida. Para lograrlo acude a unas brujas, que le prometen revivirlo. El Cuerpo de Mercutio incursiona en el universo de los personajes secundarios de la obra de William Shakespeare.

Mercutio

Tragedia inspirada en Romeo y Julieta, en la que aparecen fantasmas, brujas, un enterrador sepulcral, además de una niña tétrica y sensual. Entre hechizos y brujería intenta Romero ayudar a su amigo Mercutio. Una obra que celebra la vida y nos reconcilia con la muerte.

Escrita, dirigida y producida por Juan Cabello. La puesta en escena de la compañía Nocturno Teatro se presentará en el Teatro Sergio Magaña a partir del 28 de agosto hasta el 20 de septiembre, de viernes a domingo.

Esta obra hace uso de un lenguaje poético pero contemporáneo que conjuga el dolor de la pérdida y la tristeza, con los recuerdos de una amistad entrañable y lúdica, recuerdos que le son provocados a Romeo por las brujas en el afán de darle consuelo. Sin embargo, Romeo no se conforma con eso y pretende que la magia dure para siempre.

Pero no sólo Mercutio aparece en este texto, sino también otros de los personajes menores de distintas obras del máximo autor británico: el ama de Julieta y su hija, un enterrador, unas brujas… seres con naturalezas distintas que van de lo tétrico a lo conmovedor. El Cuerpo de Mercutio es una experiencia divertida y conmovedora.

El elenco está conformado por Antonio Alcántara, Aldo Escalante, Verónica Terán, Atetzka Aguaespejo, Geralldy Nájera y Alonso Íñiguez; varios de ellos realizan más de un papel en este mundo onírico, que a decir de Martín Zapata, en el prólogo a la antología en la que se publicó el texto, señala que posee una excelente trama que atrapa desde el inicio y muestra que los principales ingredientes de una buena dramaturgia son el tener oficio, y algo que decir.

Juan Cabello (27 años), director de la puesta en escena, es egresado de CasAzul, Artes Escénicas Argos.Tuvo una residencia en Oxford, Reino Unido, para estudiar a Shakespeare en la British American Drama Academy, en 2013. Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) como Joven Creador y Creador Escénico. Es director general de Nocturno Teatro y su trayectoria está enlazada a numerosos trabajos relacionados con la obra de Shakespeare, entre los que destacan Otelo y Ricardo III además de la obra Las Relaciones (sexuales) de Shakespeare (y Marlowe).

Teatro Sergio Magaña, ubicado en Sor Juana Inés de la Cruz 114, col. Santa María La Ribera
Metro de la línea azul: San Cosme
Horarios:
Viernes 20.00hrs., sábados 19.00hrs. y domingos 18.00hrs.
Costo: $132.00
Descuentos: 50% de descuento a estudiantes, maestros, militares, trabajadores de gobierno e INAPAM.
Temporada: 28 de agosto al 20 de septiembre

Tenemos pases dobles para los primeros en solicitar el suyo. Jueves 19 de febrero a las 19:00 hrs. Teatro Nacional de las Artes (Circuito Interior Avenida Río Churubusco 79, Coyoacán)

Ricardo III es un drama político escrito por William Shakespeare a finales del siglo XVI, alrededor de 1591 o 1592 según los estudiosos de la obra del dramaturgo, poeta y actor inglés. La obra llega al Centro Nacional de las Artes (Cenart) para ofrecer 12 funciones especiales de una pieza intervenida y adaptada magistralmente por Mauricio García Lozano para presentar de una forma renovada este intenso retrato de la clase poderosa.

El Teatro de las Artes del Cenart presenta esta obra de jueves a domingo, desde el 14 de febrero y hasta el 1 de marzo de 2015. En ésta se narra la historia de la monarquía inglesa desde 1471 (muerte de Enrique VI) hasta 1485 (muerte de Ricardo III). El protagonista es dibujado como un asesino vil, deforme, ambicioso y corrupto.

En esta adaptación, dirigida por Mauricio García Lozano, los espectadores encontrarán muchas similitudes entre este clásico de la dramaturgia mundial que acontece en un mundo obscuro y la lucha encarnizada que se vive por el poder.

Se trata de una puesta en escena de estética accesible, emocionante y contemporánea que narra la historia del ocaso de un rey decidido a tomar la corona de Inglaterra, seduciendo a todos los que encuentra a su paso para hacer que caigan en sus fauces insaciables de poder, guerra y caos.

“Es una versión del texto que nunca se ha escuchado en español en ninguna parte del mundo. Es una adaptación sobre la espléndida traducción de Alfredo Michel Modenessi, que tampoco se ha visto. Es decir, estamos hablando de un Ricardo III muy particular, muy pensado para nosotros, para el México actual”, comenta Mauricio García Lozano.

El elenco de Ricardo III está conformado por Carlos Aragón, Jorge Zárate, Paloma Woolrich, Haydée Boetto, Ricardo Esquerra, Sophie Alexander-Katz, Leonardo Ortizgris, Américo del Río, Daniel Haddad, Tamara Vallarta y Assira Abbate.

Ricardo III se presentará los días 14, 15, 18, 19, 20, 21, 22, 25, 26, 27, 28 de febrero y 1 de marzo, los miércoles, jueves y viernes a las 19:00 horas, y sábados y domingos a las 18:00 horas, en el Teatro de las Artes del Cenart, ubicado en Río Churubusco 79, esquina Calzada de Tlalpan, colonia Country Club, cerca de la estación del Metro General Anaya.

Los boletos están disponibles en Ticketmaster y en las taquillas del Cenart, con un precio especial de 30 pesos los miércoles y jueves, y de 120 pesos de viernes a domingo.

Mauricio García Lozano  (México D.F., 1970) es actor y director de teatro y ópera egresado del Centro Universitario de Teatro de la UNAM. Ha dirigido más de 50 puestas en escena en teatros como el Palacio de Bellas Artes en México, el Théâtre d’Aujourd’hui en Montréal, De Doelen en Rotterdam, Queen Elizabeth Hall en Londres, La Cité de la Musique en París, el Palau de la Música en Barcelona o el Teatro Romano de Mérida en España. Ha dirigido para la Compañía Nacional de Teatro, para la Compañía Nacional de Ópera y para el New London Consort, entre muchos ensambles destacados. Es fundador y director artístico de la compañía Teatro del Farfullero con la que ha firmado catorce montajes.

Entre sus creaciones más importantes están Las tremendas aventuras de la Capitana Gazpacho de Gerardo Mancebo del Castillo, Jean et Béatrice de Carole Fréchette, Noche árabe de Ronald Schimmelpfennig, Unos cuantos piquetitos de Ximena Escalante, Don Giovanni de W.A. Mozart, Fidelio de L. van Beethoven, The Fairy Queen de Henry Purcell, Antígona de Sófocles, La pequeña habitación al final de la escalera de Carole Fréchette, Salomé de Oscar Wilde y Ricardo III de Shakespeare.

Desde 1997 es maestro de actuación en el CUT, CasAzul y la ENAT. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores.

 

La temporada de Ricardo III en el Teatro Julio Castillo terminó el 3 de agosto. Éste es uno de los más impactantes dramas históricos de William Shakesperare. Por algo, la de Mauricio García Lozano fue la cuarta puesta en escena durante el último año en la ciudad de México.

Por Guillermo Velasco Tapia

Shakespeare recorrió, a través de su obra, la historia de la monarquía inglesa. Ricardo III es la pieza que cierra el periodo conocido como la Guerra de las Rosas. Cruenta y sangrienta disputa por la corona británica entre dos poderosas familias: los Lancaster y los York. Enrique Brolingbroke, futuro Enrique IV, derrocó a Ricardo II y encumbró a los Lancaster, que se mantuvieron en el poder las dos siguientes generaciones con Enrique V y Enrique VI.

En el reinado de este último, Ricardo, duque de York, logró que sus hijos fueran reconocidos como legítimos herederos al trono. El monarca tuvo que anular los derechos del príncipe de Gales. Margarita de Anjou, consorte del rey, comandó al ejército que derrotó y asesinó al conspirador y a Rutland, el menor de sus vástagos. Los tres York restantes no pararon hasta deponer y matar a Enrique VI. Así el mayor de ellos, el conde de March fue coronado como Eduardo IV.

 

En este punto comienza Ricardo III. El director Mauricio García Lozano propuso, como prólogo, una fiesta, casi bacanal, que ilustró a la perfección los primeros parlamentos de Ricardo, duque de Gloucester. Otro acierto fue mostrarnos un mitin de “acarreados”, con torta y bolsa de agua en mano, suplicando a Ricardo acepte el gobierno de Inglaterra.
Más allá de la alusión directa a los usos y costumbres de la clase política mexicana esta escena se ha repetido por siglos y siglos hasta el cansancio. Lo mismo Julio César, Ricardo III, Agustín de Iturbide, como un sinnúmero de tiranos y dictadorzuelos latinoamericanos que en los últimos doscientos años se han “resistido” a ocupar “el más alto solio” pretextando no merecer distinción tan elevada y no estar preparados para tal encomienda. La verdad: todo está concertado de antemano. Después de “los ruegos del pueblo” ceden y se convierten, “sacrificándose” (farsa grotesca), como emperadores, reyes, presidentes, en “cumplimiento de la voluntad popular” y para el “bienestar de su nación”.

 

Para el montaje del Julio Castillo se creó, en la parte trasera del escenario, una sala entera con tres zonas de butacas alrededor del templete. Éste simulaba un grandioso y monumental castillo conformado por tres niveles. Dos torres en los laterales cercaron a los espectadores dejándolos en medio de la representación. Lo malo es que al desarrollarse la obra tal alto y tan lejos, no se logra intimidad alguna y las interpretaciones pierden fuerza. Tanto subir y bajar, ir y venir se convierte en un verdadero desafío físico para los actores.

 

Shakespeare se tomó algunas licencias históricas para lograr un mayor impacto dramático. Así, en vez de desterrar a la reina viuda Margarita (como ocurrió en realidad), le permitió deambular por la obra confrontando, maldiciendo y vaticinando las futuras desgracias que sufre la familia York.

 

El público, fuera del territorio británico, difícilmente se interesa por el valor histórico de Ricardo III. Sin embargo es atraído y cautivado por las intrigas, la violencia inusitada, las luchas de poder y sobre todo por Ricardo, duque de Gloucester, quien desata una batalla campal con tal de usurpar el trono. Los demás personajes se muestran, también, egoístas y luchan por sus propios intereses y beneficios.

 

Ricardo III es el arquetipo de la maldad y la vileza, en él se materializan las peores pasiones y los más bajos instintos. Su cuerpo contrahecho acentúa lo retorcido de su corazón y mente. María Enriqueta González Padilla, autora del prólogo de La tragedia de Ricardo III (de editorial UNAM), afirmó que la deformación moral de Ricardo es sólo comparable con la del Satanás de Milton.

 

Así, la perversidad de Ricardo III no tiene límites. Nunca duda en crear desconcierto, en intrigar. Elimina, uno a uno, a los que se interponen en su camino. Es curioso, el único que no es asesinado físicamente por este demonio es el mismo Eduardo IV. El truco de Shakespeare es muy efectivo: primero vemos a Ricardo defendiendo a los inculpados, atacando a los supuestos conspiradores, conciliando las diferencias y afirmando que él sólo quiere el bien para su rey, hermanos y amigos. Los demás personajes y la audiencia creen, de buena fe, en sus “buenas intenciones”.

 

En cuanto se queda sólo revela sus faltas, se regocija confesando sus culpas maquinaciones y tretas. El público, engañado una y otra vez por este malhadado personaje, no puede contener el estupor, el asombro y el terror, ríe nerviosamente. Quizá se pregunta: ¿Cómo puede existir un ser tan nefasto?

 

Carlos Aragón (1822, el año que fuimos imperio; La comedia de las equivocaciones; programa de tv ¿Quién dijo yo?) interpretó a Ricardo III. Jorge Zarate (El crimen del padre Amaro; La tentación de ser Dios. Calígula) fue Eduardo IV. Tamara Vallarta y Assira Abbate estuvieron magníficas en su caracterización del príncipe Eduardo y el pequeño Ricardo, duque de York respectivamente y además alternaron funciones en el papel de la bella y delicada Lady Anne.

 

William Shakespeare

Otros detalles sobresalientes de este montaje fueron la espada oculta en el bastón de Ricardo (todo un clásico), los cadáveres colgando en medio del escenario representando a las víctimas del despiadado conspirador. Siempre se agradece que se presenten los textos íntegros a pesar de su duración, aunque esto puede representar un hándicap para mantener la atención del público y la intensidad del trabajo actoral.

 

La misma María Enriqueta González Padilla señala que en esta pieza Ricardo III es tratado como el peor villano y el más malvado de los reyes ingleses. Nos explica que esto se debe a que es vencido por el conde de Richmond, fundador de la dinastía Tudor y abuelo de Elizabeth I, William Shakespeare era súbdito de esta célebre reina.

 

Acabemos con un dato que casi no se toma en cuenta: el Ricardo III shakespeariano siempre jura y se encomienda a San Pablo, incluso antes de la batalla final (Bosworth) donde muere. En cambio Richmond (el nuevo rey) es devoto de San Jorge, santo patrono de Inglaterra.

Presentan la obra El caso de Romeo y Julieta, de Berta Hiriart, Sandra Félix y Ángeles Hernández. Se trata de un Thriller psicológico que busca conmover al tiempo que promueve la reflexión sobre el amor y la violencia. Las funciones son en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, del 26 de noviembre al 11 de diciembre, a las 13:00 horas. Esta  versión contemporánea, dirigida al público infantil, sobre la obra de William Shakespeare, se presenta dentro de un espacio minimalista y abstracto para ofrecer un juego de diversos escenarios.

Luis de Tavira, director artístico de la Compañía Nacional de Teatro, señaló que se trata de una obra que responde al propósito de atender a los jóvenes bajo la vertiente de dar prioridad a la formación del espectador: “Hemos sido muy conscientes de la necesidad de formar al hacedor de teatro, quien tiene que formalizarse y construirse. El espectador es también un sujeto de formación que requiere de ser iniciado; este año, además de distribuir el trabajo construido, nos hemos sumado a las acciones de hacer teatro para jóvenes como ha sido también el estreno de la obra El ruido de los huesos que crujen, una temporada que marchó estupendamente”.

“El caso Romeo y Julieta es una obra original dentro de una lectura dedicada para nuestros jóvenes, quienes viven la tremenda realidad que padece nuestro país. La obra Romeo y Julieta es ampliamente conocida, aquí lo que hay es un acercamiento muy importante y valioso de una actualidad totalmente renovadora en su lectura porque nos propone un thriller trágico algo que tiene su sentido y oportunidad”, agregó.

La dramaturga Berta Hiriart señaló que se trata de una obra para jóvenes de secundaria en la que se aborda el tema de la violencia de una forma actual, ya que en el montaje se plantean una serie de preguntas a partir de que un par de investigadores del Ministerio Público encuentran los cuerpos de los jóvenes ensangrentados y se preguntan quiénes son los responsables de sus muertes.

“La obra deja el planteamiento abierto sobre el responsable. Es una invitación a la reflexión acerca del amor y la violencia que nos rodea. Ha sido un reto artístico porque Romeo y Julieta es una obra que no acaba de decirnos todo, es una obra inagotable, un símbolo universal que nos muestra la contradicción entre el amor y el odio, y actualmente los jóvenes siguen pensando que el mayor misterio es el amor”.

Ángeles Hernández, dramaturga, reiteró que se trata de un proyecto que conjuga un clásico con una vigencia temática, además de que permite la reflexión sobre lo que estamos haciendo dentro de la vorágine que experimentamos: “Los jóvenes también necesitan otras alternativas y esta obra permite un acercamiento al arte y la cultura”.

Sandra Félix, quien participó en la dramaturgia y la dirección, explicó que Shakespeare es un autor contemporáneo a quien no se trató de solemnizar en la obra: “Quisimos encontrar la parte humana al actuar, la parte profunda de las pasiones, la ira, el sentido del humor, el amor que manejan los personajes y que no somos perfectos como seres humanos. Presentar un abanico de emociones para que la obra no vuelva un museo y algo aburrido. Es una obra actual en la que también se utiliza el video y diversos medios para hacerla un montaje contemporáneo”.

La actriz Ángeles Hernández, quien está a cargo de Julieta destacó se trata de una versión muy afortunada para acercar a los jóvenes a William Shakespeare y al teatro, conservando su aire poético y llenándolo de dinamismo: “Es una propuesta de Thriller que puede resultar muy interesante para este público; creo que es un gran punto de partida para la reflexión sobre la violencia que vivimos en el país y en el interior de uno mismo”.

El actor Claudio Lafarga, quien interpreta a Romeo explicó que es la primera vez que realiza este personaje en su carrera profesional: “Este personaje y muchos de ellos encierran muchas de las paradojas a la que nos enfrentamos en la adolescencia y a lo largo de la vida: la pulsión de vida y de muerte, un tema presente en muchas dimensiones a nivel personal, social y cósmico, y creo que la metáfora principal es que todos podemos decidir hacia donde nos encaminamos, hacia la vida o la muerte”.

Cabe destacar que además de presentarse en la Sala Xavier Villaurrutia, la obra El caso de Romeo y Julieta formará parte del Programa de Teatro Escolar de la Coordinación Nacional de Teatro, dirigido al público de secundaria, y posteriormente visitará algunos estados de la República Mexicana.