Si usted cree que la terrible violencia que sacude a México y sobre la cual no vamos a entrar en detalles ya que son de todos conocidos, se debe a la actividad de miembros de la delincuencia organizada y desorganizada, los narcotraficantes y su lucha por controlar los negocios clandestinos, se equivoca. En realidad es obra de Satanás y su cohorte de demonios.

Juan José Morales

Este caballero es, al decir del vocero del arzobispado de México, el responsable de la criminalidad y la violencia en México, ya que por intermedio de sus agentes, los legisladores del Distrito Federal, hizo aprobar leyes que permiten el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Esa oleada de violencia se desató porque la asamblea legislativa del Distrito Federal aprobó la ley que permite la interrupción legal del embarazo durante la primera etapa de la gestación y no sólo continuará sino que seguirá agravándose día a día en tanto dicha ley se mantenga en vigor. Pero basta con que sea derogada para que de inmediato, y como por ensalmo, cesen los secuestros, los asesinatos, las decapitaciones, los combates entre bandas rivales, las ejecuciones, las torturas, las extorsiones y demás actos por el estilo, el demonio se retire a su ardiente madriguera con el rabo entre las piernas, y el pueblo mexicano pueda vivir nuevamente en paz y tranquilidad.

La anterior afirmación fue hecha muy seriamente en las estaciones de la cadena Radio Fórmula en uno de esos programas de corte religioso —de cuyo nombre es mejor no acordarse— dedicados a difundir y fomentar la superstición, el oscurantismo y la ignorancia.

Todo ello pudo saberse, —continuó diciendo el conductor del programa— de muy buena fuente: nada más ni nada menos que de boca del mismísimo diablo mayor, rey del Averno y zonas conexas, quien se lo comunicó directamente a cierto sacerdote especialista en exorcismos, quien, a juzgar por tan amenas conversaciones con el Maligno, es muy su amigo y goza de todas sus confianzas.

Al enterarse de tan siniestra verdad, ni tardo ni perezoso, el exorcista de marras se apresuró a informar de ella al Papa. Pero, como decíamos —o más bien como decía el conductor del programa de marras— de nada sirve que el sumo pontífice se haya enterado, pues los crímenes y el terror no cesarán en tanto siga en vigor en el DF la ley que permite el aborto.

Si piensa usted que todo lo anterior es una reverenda y soberana tontería, no anda errado. Pero el problema es que tales sandeces no son obra de algún locutor supersticioso, ignorante y fanático, creyente en la magia negra, el ocultismo o la hechicería, sino que son promovidas desde los más altos círculos de la Iglesia Católica.

En efecto, no hace mucho el sacerdote Hugo Valdemar, portavoz oficial de la Arquidiócesis de México, aseveró muy campechanamente en una declaración de prensa que “los diputados y gobernantes se han vuelto un instrumento del maligno al aprobar leyes que generan el desorden moral y lesionan a la sociedad” y que “la denigración de la dignidad humana es manifestación de la presencia del maligno que se ve reflejado en leyes como el aborto y las uniones entre personas del mismo sexo”. También, Valdemar atribuyó a Satanás la ola de criminalidad y violencia que sufre México, de la cual afirmó que es “un reflejo del demonio”.

De modo, pues, que ya lo sabe usted. El narcotráfico, las bandas de secuestradores, los grupos criminales, los Zetas, los Caballeros Templarios, los Pelones, el Cartel del Golfo, el del Pacífico, el Chapo Guzmán y todos los otros grupos y personajes a quienes se culpa de la inseguridad, los asesinatos y demás hechos delictivos, no tienen la menor culpa de ello. Los verdaderos responsables son los legisladores que aprobaron el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Sólo falta que para devolvernos la paz y la tranquilidad, la jerarquía eclesiástica pida quemarlos vivos como en los viejos tiempos la Inquisición hacía con infelices mujeres acusadas de brujas, para acabar con plagas y epidemias.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

 

No se asusten, no mucho al menos. Se trata de una película de Andrés Baiz sobre uno de los hechos más sangrientos ocurridos en Bogotá, Colombia en 1986, que pasará por canal 22. Satanás es una cinta que entrelaza la vida de tres personas que murieron durante la masacre de Pozzeto en Bogotá, Colombia.

La historia cuenta la vida de una mujer que enamora hombres ricos para estafarlos, un sacerdote enamorado de su ama de llaves y la de un veterano de guerra resentido con la vida, Eliseo, quien mató a su madre y ejecutó a cuatro de sus vecinos, para después protagonizar una tragedia en el restaurante Pozzetto.

La película es protagonizada por Damian Alcázar, Marcela Mar y Blas Jaramillo. Está basada en la novela escrita por Mario Mendoza que fue inspirada en hechos reales ocurridos la noche del 4 de diciembre de 1986 en Bogotá, Colombia.

Satanás obtuvo Mención de honor de la crítica y la prensa en el 5to Festival de Quito, en Ecuador; el premio al Mejor Largometraje I.E.S. Pablo Neruda, otorgado por los estudiantes en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.

Andrés Baiz nació en Cali, Colombia, en 1975. Estudió Producción y Dirección de Cine en la Universidad de Nueva York (NYU) y realizó un diplomado en Teoría del Cine. Desde 2001 hasta 2004 trabajó como productor, director y editor de la productora Centro-Films Ltd. Durante ese tiempo también se forjó como crítico de cine para la revista LOFT. Además colaboró en el equipo de producción de películas como María llena eres de gracia y Zoolander. Ha dirigido seis cortometrajes, tres videos musicales y un documental.


Nuestro Cine en Cinema 22
Viernes 27, 10:30 de la noche
Satanás (Estreno)
(Colombia-México, 2007)
Dirección: Andrés Baiz
Con: Damián Alcázar, Marcela Mar, Blas Jaramillo, Teresa Gutiérrez, Martina García y Andrés Parra