El próximo 28 de junio concluirá la temporada de la obra Apoidea, breve ópera hexagonal, un trabajo para niños basado en el libreto de Germán A. Panarisi y José Miguel Delgado, cuyo planteamiento, dividido en seis episodios, está inspirado en las etapas más importantes de la vida de una abeja reina, predestinada a asumir una misión que le fue dada por la naturaleza.

Las funciones se llevarán a cabo en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, los sábados, a las 13:00 horas, con la participación de Catalina Pereda, Leonardo Ortizgris, Carlos Brown y Alejandro Camacho; y los músicos José Miguel Delgado, Vincent Touzet, Pablo Ramírez, Haroldo de León, Natalia Pérez, César Castellanos y Charly Daniels.

Jesusa Rodríguez, encargada de la dirección de escena y la escenografía del espectáculo, señaló que desde hace muchos años, la ópera tradicional ha estado muy anquilosada y, a pesar de toda la revolución que ha habido en el género, se encuentran muchos vicios dentro de las carreras de actores y cantantes que no les permiten liberarse de ciertas posturas muy rígidas.

“En el caso de los actores que participan en la obra son todos muy jóvenes y tienen muchas ganas de experimentar. Toda la obra es un gran experimento y a mí me interesa mucho una ópera renovada y novedosa, y hacerla con jóvenes. Que sea ya no volver a esa ópera paquidérmica, sino por el contrario, con la ópera hay ir cada vez más lejos”, agregó.

Destacó que dentro de la ópera casi no hay trabajos para niños, razón por la cual la propuesta le resultó muy interesante. “Es muy difícil que haya un libreto dedicado a los niños y este es un acercamiento para que puedan empezar a ver que es el canto lírico, un arte tan integral que involucra a todas las demás artes y una de las expresiones más completa que hay en el escenario. Llevársela a los niños es algo muy grande y para mí, un regalo el que me hayan invitado a dirigir esta obra”.

Consideró que el libreto de Apoidea, breve opera hexagonal resulta muy interesante porque es una historia de la naturaleza, de cómo la reina de las abejas, en cualquier circunstancia y para llegar a ser reina, tiene que cometer un filicidio. “Aunque es una historia para niños está contada a partir de una estética hecha para atraerlos y para que entiendan cuáles son los conflictos del poder”.

Explicó que el diseño del espacio escénico donde ocurre la historia cuenta con un panal portátil, ya que se requirió que pudiera ser presentado en cualquier espacio. “El reto del espacio era grande porque teníamos que hacer una escenografía que se pudiera trasladar fácilmente y, al mismo tiempo, que fuera muy atractiva para los niños, aun cuando no hubiera iluminación. Hasta ahora ha funcionado muy bien el espacio y es atractivo para los adultos y niños”.

Sobre la respuesta que ha tenido la obra, destacó que esta ha sido muy buena. “Cuando se presentó en la calle, en la Plaza de Santo Domingo, fue magnífico. A pesar de que pasaba el microbús por detrás del escenario y miles de personas hacían su vida cotidiana, la concentración del público fue bastante fuerte, además de que tiene una duración corta para que los niños no pierdan atención. En el teatro es mucho más fácil porque la gente está cautiva en un espacio, pero la respuesta ha sido muy buena porque no es común que los niños mantengan la atención en un espectáculo como este.

“Ojalá mucha gente pueda llevar a sus niños para que desde chicos aprendan a apreciar y se diviertan mucho escuchando la ópera, que es algo maravilloso, y acercándose a la naturaleza, porque estamos en una época en que la gente se ha convertido en consumidores, y entre más nos acerquemos a la naturaleza y menos consumidores seamos, seremos más humanos. Esta ópera va en ese sentido, que los niños vean que algo como la televisión no es tan interesante”, concluyó.

Los conciertos de las estrellas pop y los grupos de rock más famosos del planeta son cosa de todos los días en nuestro país. Tampoco es raro asistir a exposiciones de lo más selecto del arte mundial (baste como ejemplo la muestra del Musée de l’Orangerie en el Museo Dolores Olmedo). Lo que es relativamente nuevo en la Ciudad de México y otras entidades de la República son las transmisiones vía satélite de espectáculos realizados en Estados Unidos o Europa.

Por Guillermo Velasco Tapia

Los responsables son, entre otros: Cinemex, que ofrece, además del Monday Night Football de la NFL, la temporada de la Royal Opera House (Londres), la temporada del Ballet Bolshoi (Rusia). El Auditorio Nacional y Cinepolis proyectan la temporada del Metropolitan Opera House (Nueva York). Eventos con una calidad innegable.

Los mexicanos tenemos una gran tradición operística. Si bien, nuestro único escenario es el Palacio de Bellas Artes (la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional incursionaron, el año pasado, en este género), existe un gran semillero de cantantes. Por otra parte, la Compañia Nacional de Danza nos ofrece grandes ballets en su temporada anual (El Lago de los Cisnes, La Cenicienta, El Cascanueces, entre muchas otras). Entonces ¿para qué traer más eventos de este tipo? La posibilidad de ver las mejores producciones del mundo (aunque sea en retransmisión) es un lujo (del que no todos pueden presumir) que amplía y complementa nuestra vida cultural.

Algo parecido ocurre con el teatro. La Universidad Nacional y el INBA cada año nos brindan lo mejor de lo mejor de la dramaturgia nacional e internacional, dando impulso a importantes creadores. Hoy en día los amantes de las artes escénicas tienen como incentivo extra la temporada del National Theatre de Londres, que se presenta (en vivo/diferida) en el Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional  de las Artes (Cenart) y en el Lunario.

Este ciclo está compuesto por cuatro obras de William Shakespeare: Macbeth, Otelo, Hamlet y Coriolano. Al día de hoy se han proyectado Macbeth (Cenart: 19/10/2013, Lunario: 14/10/2013 y 20/10/2013) y Otelo (Cenart: 30/11/2013, Lunario: 25/11/2013 y 08/12/2013).

La producción de Macbeth se realizó para el Festival Internacional de Manchester, teniendo como escenario una iglesia desacralizada. La dirección corrió a cargo de Rob Ashford y Kenneth Branagh (el gran actor y director que ha dedicado parte de su carrera a la obra de Shakespeare, siendo incluso comparado con Sir Laurence Olivier). El mismo Branagh interpretó el papel protagónico, con Alex Kingston (ER y Doctor Who) como Lady Macbeth. La función fue emocionante, durante dos horas el público tuvo el alma en un hilo por la perversidad del usurpador maldito. Se respetó la época original en que se desarrolla la obra, lo que nos brindó una puesta en escena clásica de excelente manufactura.

La versión de Otelo también fue traída hasta nuestros días. Los uniformes militares contemporáneos y un moderno campo militar en Chipre fueron el centro del drama. Las actualizaciones no son malas, pero este caso no fue afortunado. El director fue Nicholas Hytner. En los roles principales estuvieron Rory Kinnear (Yago), Adrian Lester (Otelo) y Olivia Vinall (Desdémona).

Veremos qué nos depara Hamlet, considerada por muchos como la pieza de Shakespeare, que será presentada este mes de enero (Cenart: 25/01/2014, Lunario: 20/01/2014 y 21/01/2014). El noble príncipe revivirá su tragedia en la Dinamarca del siglo XXI. Se desatarán su pasión y vehemencia con funestas consecuencias. Rory Kinnear (Yago en Otelo) hará de Hamlet. Nicholas Hytner repite en la dirección. Clare Higgins es Gertrudis, Patrick Malahide es Claudius, David Calder (Polonius), James Laurenson (el fantasma del rey Hamlet) y Ruth Negga (Ofelia).

El cierre de temporada será con Coriolano (Cenart: 01/03/2014, Lunario: 24/02/2014 y 25/02/2014). Cayo Marcio Coriolano, valiente y soberbio general romano, se enreda en una trama política que lo lleva al destierro. Lo cierto es que todo acabará mal. Tom Hiddelston (conocido en México por su actuación como Loki en las películas de Thor) tiene el papel principal, la producción es del teatro londinense Dommar Warehouse, con Josie Rourke como directora artística.

El plus de estas obras en su idioma original es que permiten apreciar la musicalidad del verso isabelino, tan rico y bien trabajado por el gran autor británico (todas las funciones son subtituladas). ¿Cuál de los dos auditorios es mejor? Es cuestión de gustos. El Cenart es más económico y ofrece una plática antes de la proyección. En cambio en el Lunario podemos disfrutar de una copa de vino o una buena cena. Los precios son bastantes accesibles. Más si los comparamos con los de la ópera o con los conciertos populares antes referidos.

La Ciudad de México cuenta con infinidad de puestas en escena del dramaturgo inglés. En 2013 pudimos ver: Enrique IV, primera parte, el mejor montaje del año en este género, a cargo de la Compañía Nacional de Teatro, las representaciones fueron en La Corrala del Mitote. Ricardo III (Un sueño), adaptación de Erando González, alumno del maestro Ludwik Margules, muy destacada también. La obra se presentó en forma de monólogo (del rey traidor) en el foro La gruta del Centro Cultural Helénico. Macbeth en el teatro El Milagro, donde Laura Almela y Daniel Jiménez Cacho, en un duelo actoral magnífico, interpretaron, entre los dos, todos los personajes de la tragedia. Otra versión de Ricardo III, ésta en la penitenciaría de Santa Martha Acatitla actuada por los presos, con producción del Foro Shakespeare. Y Julio César en el teatro Julio Castillo.

El 2014 abre de manera promisoria con estas dos obras del National Theatre de Londres, veremos que más nos trae el año. Sin olvidar que el Festival Cervantino estará dedicado al mismísimo William Shakespeare. Sean pues bienvenidos este tipo de eventos vía satélite y esperemos que estén aquí para quedarse.

Nota para fanáticos shakespearianos: En Youtube se pueden encontrar algunas representaciones de obras completas interpretadas por las compañias inglesas más importantes (como la del Globo).