Con el objetivo de promover la participación de la juventud mexicana en las discusiones de los países del Grupo de los Veinte (G20), la SRE, la SHCP, la STPS, BANXICO y el IMJUVE convocan al proceso de selección de jóvenes que integrarán la delegación de México y formaran parte en la Cumbre de Jóvenes (Y20) del 12 al 15 de julio del 2014 en Sidney, Australia. El objetivo es discutir con delegados de los países miembros del G20 sobre temas de economía, desarrollo social y medio ambiente.

Los requisitos son:
• Tener entre 18 y 30 años cumplidos.
• Nacionalidad mexicana.
• Haber concluido una licenciatura o ser estudiante universitario.
• Tener pleno dominio del idioma inglés (En “Y20 Australia 2014” se trabaja en inglés y no habrá servicios de interpretación). Indispensable contar con la capacidad de comunicarse fluidamente tanto de manera oral como escrita.
• Presentar la documentación requerida en el sitio http://www.sre.gob.mx/images/stories/doceventos/2014/enero/convoy20.pdf

Las malas noticias sobre los arrecifes coralinos del Caribe no parecen terminar. Ahora, un grupo de investigadores de Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá informa que esas formaciones naturales están perdiendo su capacidad para acumular carbonato de calcio, que es —por decir así— la materia prima con la cual los diminutos organismos denominados pólipos forman sus esqueletos colectivos, que constituyen el coral propiamente dicho. Eso significa que su crecimiento es más lento y puede llegarse a una situación en la cual no puedan compensar las pérdidas debidas a factores naturales, como tormentas y huracanes.

Por Juan José Morales

El grupo, encabezado por el Prof. Chris Perry, de la Universidad británica de Exeter, estudió 19 formaciones arrecifales diversas en las Bahamas, Belice, Bonaire y Gran Caimán, situados en diferentes zonas del Caribe. Y en todas ellas encontró que el ritmo de acumulación de carbonato de calcio es ahora mucho más lento en comparación con los últimos 7,000 años.

“Es muy preocupante —explican— que muchos corales del Caribe al parecer han perdido su capacidad para producir carbonato de calcio en cantidad suficiente para continuar creciendo verticalmente, e incluso algunos se encuentran ya en el umbral de una situación en la cual pueden comenzar a erosionarse. Por ahora —añade su informe— hay pocos indicios de que ya esté ocurriendo una erosión en gran escala de los arrecifes, pero evidentemente, si esta tendencia continúa, es muy probable que suceda tal cosa.”

Plagas y enfermedades son factores que están provocando un rápido deterioro de los arrecifes del Caribe. En la foto, un coral globoso de la especie Diploria strigosa afectado por la llamada enfermedad de la banda negra, la cual se debe a ciertas bacterias que al liberar ácido sulfhídrico matan a los pólipos del coral y además les impiden absorber oxígeno.

No se estudiaron los arrecifes de la costa mexicana, pero dado que el problema se presenta en diferentes áreas del Caribe, inclusive en el cercano Belice, puede suponerse que lo mismo está ocurriendo a lo largo de la costa oriental de la península.

Y lo más alarmante es que, según se indica en el informe de la investigación, la mayor declinación en las tasas de producción de carbonato de calcio en las formaciones de coral, se registra en aquellas situadas en aguas someras, de no más de cinco metros de profundidad. En ellas, la disminución en el ritmo de crecimiento llega al 70%. Y ese tipo de arrecifes, los de aguas someras, son que tenemos en nuestras costas caribeñas. Están situados muy cerca de la costa, separados de ella sólo por la llamada laguna arrecifal, que es una franja de aguas marinas de escasa profundidad.

En los arrecifes de aguas someras, añade el documento, ya se observa la pérdida de gran cantidad de corales ramificados, que son los de más rápido crecimiento, como los bien conocidos cuerno de venado Acropora cervicornis y cuerno de alce, Acropora palmata.

Estiman los investigadores que, simplemente para poder mantenerse, los arrecifes de aguas someras necesitan un mínimo de 10% de coral vivo. Y hay lugares donde ya casi se llega a ese límite. Una vez cruzado, la muerte del arrecife será inevitable.

Como escribimos hace poco, durante los últimos 50 años ha habido un considerable deterioro de los arrecifes de coral en todo el Caribe, debido a factores tales como la sobrepesca, la contaminación con aguas negras, la proliferación de algas, enfermedades tales como las de la banda negra, el aumento global de temperatura y el exceso de visitantes que con su actividad dañan a los pólipos. Si a ello se agrega esa reducción en la capacidad de los pólipos para formar nuevas estructuras, el peligro resulta evidente.

Esa es, pues, la situación de los arrecifes coralinos del Caribe, de nuestros arrecifes, que constituyen uno de los más valiosos recursos naturales de México y en particular de Quintana Roo, pues de ellos depende directa o indirectamente la industria turística.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

Tokio, Japón; Atlanta, Georgia; San Antonio, Texas. – Toshiba Corporation anunció que adquirió a la empresa privada Consert Inc., compañía de gestión inteligente de energía que convierte el consumo eléctrico de los hogares y las pequeñas empresas, en fuentes de energía limpias y rentables para servicios públicos.

Con la compra, Consert se convierte en una subsidiaria de Toshiba que mejorará el área de Comunidades Inteligentes de Toshiba Group en Estados Unidos. Las operaciones en América del Norte estarán integradas por Landis+Gyr, el proveedor global líder en productos integrados de gestión de energía y una compañía de Toshiba Group.

Consert, a través de su Virtual Peak Plant (VPP), ofrece una solución totalmente integrada de gestión inteligente de energía para servicios públicos. VPP brinda una mejora en la gestión de capacidad, información en tiempo real, control remoto del servicio y una significativa mejora en el servicio al cliente, así como en las comunicaciones con el usuario final y en la eficiencia energética.

“Consert es el complemento ideal para Toshiba, líder mundial en generación de energía. La adquisición añadirá un nuevo nivel de tecnología a nuestra área de Comunidades Inteligentes”, dijo Takeshi Yokota, Vicepresidente Corporativo de Toshiba Corporation.

“La Comunidad Inteligente es una solución fundamental que incluye la gestión de la energía, tanto en la demanda como en la oferta, junto con la gestión del transporte y el agua. Consert aumenta significativamente nuestra cartera de Comunidades Inteligentes y permite aumentar nuestra capacidad para proponer soluciones líderes del mercado en el suministro de energía. Ahora estamos en mejor posición para apoyar a los principales servicios públicos en la generación y desarrollo de suministros estables de energía. Esto permite garantizar entornos de usuario final que optimicen el uso y ahorro de energía.”

“Estamos muy contentos de integrar el negocio y los empleados de Consert al equipo de Landis+Gyr América, mientras que sus conocimientos y tecnología serán utilizadas por todo Toshiba y, en particular, dentro de la División de Comunidades Inteligentes”, comentó Richard Mora, Presidente y CEO para la región de las Américas de Landis+Gyr.

“Vemos a la adición de VPP como una importante extensión de nuestra oferta actual y de nuestra primera plataforma real de respuesta a la demanda. El interés de los clientes en esta solución, que permite a sus propios consumidores administrar mejor la energía, es muy alto”.

Roy Moore, Co-fundador y Director General de Desarrollo en Consert agregó: “Este paso realizado por Toshiba y Landis+Gyr es un gran hito para nuestros empleados, socios y propietarios. Valida lo que nuestros clientes ya saben sobre el VPP: que es una solución diseñada para crear y aprovechar una red más inteligente”.

Todavía hay quienes se dejan llevar por la propaganda y votan en favor del llamado Partido Verde Ecologista de México creyendo que es una bienintencionada organización defensora del medio ambiente y preocupada por la salud y la seguridad de la gente.

A quienes así piensan, les interesará saber que el PVEM tiene la nada honrosa distinción de ser el único partido ecologista —al menos de nombre— del mundo, que ha sido repudiado por todos los partidos ecologistas de Europa, los cuales, además, han pedido a Global Verde, la organización que agrupa a los partidos de ese tipo de los diversos continentes, que también lo repudie.

Por su parte, Greenpeace, la mayor y más conocida organización defensora del medio ambiente en el mundo, ha repudiado también al PVEM por considerar que no se trata de un auténtico partido ecologista sino de un membrete que utiliza ese calificativo pero no tiene verdadero interés en los problemas ecológicos del país ni conocimiento de los mismos.

Este cartel circuló por Internet, tras publicarse que El Niño Verde calificó despectivamente de “ninis” —aunque después lo negó— a los jóvenes del movimiento #YoSoy132.

En efecto, de ecologista el PVEM no tiene nada. Es tan sólo un negocio familiar que durante más de un cuarto de siglo, desde su fundación en 1986, ha sido manejado por padre e hijo: Jorge González Torres primero, y Jorge Emilio González Martínez, mejor conocido como El Niño Verde, después. Este cacicazgo familiar ha sido posible gracias a dos factores: unos amañados estatutos —calificados de antidemocráticos por el tribunal federal electoral— que permiten a su presidente eternizarse en el puesto, y una hábil política de alianzas con el PAN y el PRI, según soplen los vientos electorales, para permitirles usar el nombre del PVEM como tapadera para todo tipo de simulaciones. Incluso para postular a trasmano a miembros de esos partidos y a empresarios o altos empleados de estaciones televisivas y radiofónicas que necesitan ocupar curules en el senado y la cámara de diputados para defender los intereses de sus negocios.

No vamos a entrar en detalles sobre esta ya usual triquiñuela del Niño Verde. Basta decir que en su actual lista de candidatos al Congreso de la Unión hay una veintena de tales personajes, ligados a Televisa, Televisión Azteca y la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión. Entre ellos puede mencionarse a Arely Gómez, hermana del vicepresidente de Noticieros Televisa, Leopoldo Gómez, Tristán Canales, directivo de TV Azteca y presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT), Jorge Mendoza ex directivo en TV Azteca, Raúl Osorio Alonzo, conductor de televisión, Fernando Azcárraga López, primo del dueño de Televisa, Emilio Azcárraga, Enrique Cárdenas del Avellano, empresario radiodifusor, Ninfa Salinas, hija del dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego, Luis Armando Melgar, presidente de Fundación Azteca en Chiapas, y Javier Orozco, uno de los impulsores de la llamada Ley Televisa.
A cambio de esos servicios, al Niño Verde se le paga de tres maneras: en primer lugar, inflando al máximo posible la votación de su “partido” a fin de que reciba mayores prerrogativas económicas del IFE. Sobra decir que esas jugosas partidas económicas las maneja a su arbitrio el verde infante. En segundo lugar, con la aprobación de leyes que favorecen los negocios farmacéuticos de su familia. Finalmente, postulándolo en alianzas y coaliciones como candidato a senador. Ya lo fue en 2000 merced a su maridaje con el PAN, y en la actualidad, como se sabe, es candidato a senador por Quintana Roo, un estado del que sólo conoce Cancún, y de esta ciudad únicamente la zona hotelera y los antros, bares y centros nocturnos de la misma.
Por su condición de simulador que dice ser ecologista sin serlo, el PVEM nunca ha presentado propuestas que ataquen de fondo los problemas ecológicos de México. Se limita a superficialidades tales como pedir pena de muerte para secuestradores, oponerse a las cuotas escolares y ofrecer que el gobierno otorgue vales de medicinas… que obviamente serán surtidas en las cerca de cinco mil farmacias que dos miembros de la familia González, tíos del Niño Verde, poseen en todo el país.
Votar por el llamado partido verde no es votar —como en alguna ocasión dijo su propaganda— “por un ecologista”, sino por el PRI, por Televisa y por un vividor a quien el disfraz de ecologista le permite darse una vida principesca a costa de nuestros impuestos.
Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

Durante los últimos tiempos muchos investigadores han insistido en que el llamado colapso de la civilización maya allá por el año 950 de nuestra era, después del gran esplendor que alcanzó durante el Período Clásico, se debió a una serie de sequías que afectaron a la agricultura, redujeron marcadamente la producción de alimentos y provocaron una crisis generalizada.

Por Juan José Morales

En abono de esa hipótesis, se han encontrado indicios de prolongadas sequías, por ejemplo, en los sedimentos de algunas lagunas de la península de Yucatán. Y ahora, junto con evidencias de ese mismo tipo, un estudio de las estalactitas de una cueva del norte de Yucatán también arrojó pruebas de esos períodos de sequía, que se repitieron durante más de un siglo.

La investigación, recientemente dada a conocer en la revista Science, es obra de Martín Medina Elizalde y Eelco Rohling, el primero del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y el segundo de la Universidad de Southampton en la Gran Bretaña.

Como se sabe, las estalactitas, que penden del techo de las cavernas —y su contraparte, las estalagmitas, que se levantan desde el suelo—, se forman por el lento gotear de agua cargada de minerales. Al evaporarse parcialmente el agua, se deposita parte de los minerales y así la estalactita va ganando en longitud y grosor. Es, desde luego, un proceso muy lento, y depende de la cantidad de agua de lluvia que se infiltra desde la superficie del terreno hasta el interior de la caverna. Esto significa que, midiendo cuidadosamente la velocidad de formación de la estalactita a lo largo del tiempo, se puede determinar la cuantía de la precipitación pluvial y sus variaciones.

Fue de esta manera como Medina y Rohling encontraron los nuevos indicios de las sequías que presumiblemente determinaron la declinación de las ciudades-estado prehispánicas.

Los mayas —hay que subrayarlo— dependían básicamente de la agricultura de temporal, con el sistema milpero de roza, tumba y quema, complementado con otros tipos de cultivos, como la siembra en terrazas y en camellones tipo chinampas, o en los terrenos inundables conocidos como bajos o akalchés, que se acondicionaban mediante bordos y canales para controlar y aprovechar la humedad ahí acumulada.

Pero en todos los casos, los cultivos dependían del agua que cae del cielo durante los seis meses de la temporada de lluvias. Y la población que debía alimentarse era muy grande. Algunos cálculos indican que en el año 900 de nuestra era, en la época de máximo esplendor de la civilización maya, la densidad de población llegaba a 200 habitantes por kilómetro cuadrado en las zonas rurales y más de 800 en las áreas urbanas, y la totalidad del área maya —la península de Yucatán, Chiapas, Belice, Guatemala y porciones de El Salvador y Honduras— tenía 19 millones de habitantes. Para tener una idea de lo que esa cifra significa, basta señalar que casi equivale a la población total de México en 1940.

En tales condiciones, cualquier factor que provocara la pérdida repetida de cosechas, tendría necesariamente que ocasionar un desastre.

Lo más importante de este nuevo estudio, empero, es que —como señala Medina— el actual cambio climático parece estar llevándonos a una situación de escasez de lluvia semejante a la de hace más de mil años. O, para decirlo en otros términos: este es uno de esos casos en que conocer mejor el pasado permite prepararnos mejor para el futuro.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx