Mayo Clinic es una institución sin fines de lucro comprometida en proteger, fortalecer y perpetuar la atención centrada en el paciente. Actualmente cuenta con más de 60 mil personas, entre personal médico y administrativo.

A lo largo de estos 150 años, Mayo Clinic ha desarrollado investigaciones que han marcado el camino para lograr avances innovadores en terapias y tratamientos, siempre en beneficio de los pacientes. Algunos hechos notables:

1864: Dr. William Worrall Mayo, inicia su práctica médica en Rochester, Minnesota, los cimientos de la actual Mayo Clinic.

1950: Obtiene el Premio Nobel por el descubrimiento de la cortisona.

2001: Desarrollo de una prueba de ADN capaz de detectar el ántrax en menos de una hora.

2012: Envío de equipos médicos al Monte Everest para aprender sobre la fisiología humana a gran altitud a fin de ayudar a los pacientes con afecciones cardíacas y otras dolencias.

2014, establece el Centro para Medicina Personalizada, que integra los últimos descubrimientos de la ciencia genómica y clínica.

Mayo Clinic se ha enfocado en las necesidades de sus pacientes por más de 100 años. Es la primera y más grande institución de práctica médica sin fines de lucro en el mundo. Mayo Clinic es evaluada y reconocida por el mayor número de sistemas de clasificación (Ranking) que cualquier otro hospital o clínica en los Estados Unidos. Médicos de 58 especialidades distintas trabajan colectivamente en beneficio del paciente, unidos por una filosofía enfocada en colocar al paciente como su prioridad. Alrededor de 3,800 médicos y científicos, y 50,900 empleados trabajan en las clínicas y hospitales de Mayo Clinic atendiendo a más de 1 millón de personas cada año.

En el año 2014 se conmemoran 150 años de servicio a la humanidad de esta entidad sin fines de lucro y líder mundial en atención médica, investigación y educación.

Un nuevo mecanismo que permite detener el desarrollo del cáncer de próstata en los hombres ha sido esclarecido por científicos de Mayo Clinic. En el desarrollo de casi todos los casos de cáncer de próstata, es fundamental que ocurran fallas en el receptor de andrógenos, o componente celular que se enlaza a las hormonas masculinas. El equipo de investigación demostró que la proteína SPOP, mutada con mucha frecuencia en el cáncer de próstata humano, es uno de los reguladores principales de la actividad del receptor de andrógenos que previene el crecimiento descontrolado de las células prostáticas y así ayuda a prevenir el cáncer. Los resultados aparecen en la revista Cell Reports (Informes Celulares).
“El descubrimiento de esta nueva e importante vía de la destrucción del receptor de andrógenos, permitirá algún día desarrollar tratamientos más eficaces para una proporción considerable de pacientes con cáncer de próstata que desarrollan resistencia a la terapia antiandrogénica normal”, comenta el Dr. Haojie Huang, bioquímico de Mayo Clinic y autor experto del trabajo.
Las mutaciones de la proteína SPOP se han detectado en aproximadamente 15 por ciento de los casos de cáncer de próstata, y se ha demostrado una presencia anormalmente bajo de la proteína SPOP en alrededor de 35 por ciento de los cánceres de próstata. A pesar de su prevalencia en el cáncer de próstata, el mundo científico no sabía si los defectos de la proteína SPOP contribuían al desarrollo del tumor, ni cómo lo hacían. Este equipo de investigación descubrió que la SPOP es una enzima que destruye selectivamente a las proteínas del receptor de andrógenos; pero cuando no logra hacerlo debido a una alteración en la SPOP, el resultado es una abundancia del receptor de andrógenos, principal regulador del crecimiento de las células del cáncer de próstata.
El equipo de investigación de Mayo Clinic realizó cuatro descubrimientos principales:
• El receptor antiadrógenos es un sustrato de degradación genuino de la SPOP.
• Las variantes de corte y empalme del receptor de andrógenos son refractarias a la degradación mediada por la SPOP.
• Las SPOP mutantes vinculadas al cáncer de próstata no pueden enlazarse al receptor de andrógenos ni promover su degradación.
• Los andrógenos antagonizan, pero los antiandrógenos promueven la degradación del receptor de andrógenos mediada por la SPOP.

El cáncer de próstata ocupa el segundo lugar entre todos los tipos de cáncer masculino y es la segunda causa principal de muerte entre los hombres estadounidenses, con más de 913 000 nuevos casos y 261 000 muertes anuales en todo el mundo. Dada la amplia discapacidad y muerte causada por el cáncer de próstata, uno de los principales objetivos de la salud pública es descubrir nuevos métodos para desarrollar mejores tratamientos.

El receptor de andrógenos es fundamental para el crecimiento y supervivencia normal de las células prostáticas. No obstante, también es importante para el inicio y avance del cáncer de próstata. La terapia de privación de andrógenos, tal como la castración química y/o la terapia antiandrogénica, es el tratamiento principal para el cáncer de próstata avanzado o diseminado; sin embargo, los tumores casi siempre reaparecen dos o tres años después de la respuesta inicial, y dicha recaída se conoce como cáncer de próstata refractario a la castración. El desarrollo de este síntoma refractario a la terapia se vincula a la activación pertinaz del receptor de andrógenos.
Otros autores de este trabajo son el Dr. Jian An, el Dr. Chenji Wang, el Dr. Yibin Deng, y el Dr. Long Yu, todos de Mayo Clinic. La investigación contó con el apoyo de los Institutos Nacionales de Salud y el Centro Oncológico de Mayo Clinic. El Dr. Huang es miembro del Centro Oncológico, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, y del Departamento de Urología de Mayo Clinic.

Descarga aquí el artículo de la revista Cell Reports

Muchos consideran que la temporada de las fiestas es la mejor época del año; pero, desgraciadamente, aquel indeseado estrés y la depresión pueden descarrillar la alegría mientras se intenta encontrar tiempo para asistir a todas las fiestas y reuniones familiares, comprar regalos, preparar la comida, hornear y demás.

“La época de las fiestas debería ser de alegría y celebración con familiares, amigos y seres queridos; pero se pierde la perspectiva de eso y uno se siente abrumado”, comenta el Dr. Amit Sood, médico de Mayo Clinic y experto en el control del estrés.

El Dr. Sood dice que con algunos consejos prácticos, es posible minimizar el estrés que acompaña a las festividades:

Ser realista. Las fiestas no tienen que ser perfectas ni exactamente iguales a las del año pasado. A medida que la familia cambia y crece, las tradiciones y los rituales generalmente cambian también.

Poner de lado las diferencias. Intente aceptar a sus familiares y amigos como son, aunque no cumplan con las expectativas suyas sobre ellos. Ponga de lado los rencores y disfrute de la alegría de las fiestas.

Aprender a decir que no. Aceptar algo cuando uno debe negarse puede dejar sentimientos de rencor y agobio. Sus amigos y colegas comprenderán que usted no puede participar en todos los proyectos ni actividades.

Tomar un respiro. Tenga un poco de tiempo para usted mismo, porque pasar apenas 15 minutos en soledad, sin distracciones, puede refrescarlo suficiente para controlar todo lo que debe hacer. Encuentre algo que reduce el estrés despejando su mente, respirando con más lentitud y recuperando la calma interna.

Reconocer los sentimientos. Si alguien allegado a usted enfrenta adversidades o usted no puede estar con sus seres queridos, acepte que es normal sentir tristeza y dolor. No puede forzarse a estar feliz, solamente porque es la temporada festiva.

Buscar ayuda. Si se siente solo o aislado, busque eventos comunitarios, religiosos o sociales porque pueden ofrecerle apoyo y compañía.

Buscar ayuda profesional en caso necesario. A pesar del gran esfuerzo de su parte, es posible que a menudo se vea triste o ansioso, lleno de quejas de índole física, irritable o desesperado, no pueda dormir y sea incapaz de enfrentar las tareas cotidianas. Si los sentimientos mencionados duraran un tiempo, consulte con el médico o con un profesional de la salud mental.

El Dr. Sood escribió La guía de Mayo Clinic para vida sin estrés.