Septiembre 2013.-La Jaula de Oro es la candidata mexicana para optar por el Goya a Mejor Película Iberoamericana, premio que entrega la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, y cuya 28ª ceremonia de premiación se llevará a cabo el 9 de febrero de 2014.
“Agradezco el honor de representar a México en los Goya. Las deportaciones de migrantes indocumentados en Estados Unidos se encuentran en cifras récord; millones de mexicanos y centroamericanos viven sin derechos, millones viven separados de sus familias. Esta situación hipócrita entre el Norte y el Sur está provocando gran sufrimiento. La militarización de la frontera sólo va a causar más desapariciones de migrantes, más dolor, más abusos. Esperamos que la voz de los migrantes sea escuchada y que nuestra presencia pueda provocar un impacto positivo en esta problemática. Muchas gracias a todos”, comentó el director de La Jaula de Oro, Diego Quemada-Diez, luego del anuncio efectuado esta mañana por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Por su parte, los productores de la cinta, Inna Payán, Luis Salinas y Edher Campos, señalaron: “es un privilegio que La Jaula de Oro sea la candidata mexicana en los Premios Goya. Fue un enorme esfuerzo llevar a cabo esta película apoyada por el Estímulo Fiscal 226 y que fue filmada en 3 países: Guatemala, México y Estados Unidos, con la participación de cientos de migrantes reales, activistas sociales y un importante equipo de trabajo. Costó trabajo hacer realidad la película pero valió la pena porque toca un tema social primordial para nuestros países”.
La Jaula de Oro tiene como protagonistas a Juan (Brandon López), y a Chauk (Rodolfo Domínguez), dos adolescentes que dejan sus lugares de origen, el primero en Guatemala y el segundo en Chiapas, para perseguir sus sueños en el Norte. En su viaje, a través de los peligros del camino, aprenderán del valor de la amistad y de la poesía de la existencia.
La película tuvo su estreno mundial en mayo pasado en la Sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes, en el que recibió los premios Un Certain Talent, Gillio Pontecorvo y François Challais. Luego de su paso por el certamen francés, se ha presentado en competencia en los festivales Karlovy Vary, Londres, San Petersburgo, Jerusalén, Busan, Nueva Zelanda, Eslovaquia, Vladivostock, Macedonia, Giffoni y Lima; acumulando, hasta el momento, 11 reconocimientos.

El Instituto Internacional para el Cine y el Audiovisual de los Países Latinos en conjunto con la Asociación Gillo Pontercovo, presidida por Picci Pontecorvo, otorga el premio “Gillo Pontercovo” a una personalidad de la cultura, de la industria y a una institución que ha contribuido a desarrollar, mejorar y afianzar el cine en su interés cultural e industrial. En la idea y la actividad de Gillo para una política del cine para valorizar la continua sinergia de aquello que llamaba las dos almas del cine: el arte y la industria.

El premio Gillo Pontercovo en el 66º Festival de Cannes ha sido atribuido a LA JAULA DE ORO de Diego Quemada-Diez por las siguientes motivaciones:

La pasión, la vivacidad, la inteligencia política y la integridad con la cual Gillo Pontercovo ha trabajado para el gran sueño del cine y no le ha hecho jamás olvidar la condiciones esenciales para el desarrollo y el progreso de toda el arte: la transmisión del saber y de la experiencia a las generaciones más jóvenes. Gillo siempre ha trabajado para poner a disposición su experiencia y todos los instrumentos necesarios para estimular y apoyar a los cineastas del futuro, sobretodo aquellos que portan la cultura latina.

Es por esta razón que, en el recuerdo de Gillo, el premio que lleva su nombre ha sido hoy atribuido a una joven promesa del cine hispanoamericano y a su ópera prima que, en un camino claramente trazado por Gillo, para contar con el empeño social, vigor narrativo y frescura cinematográfica, la historia atemporal de un grupo de jóvenes migrantes. Gillo decía que “el cine debe estar escrito muy cerca del hombre, dentro del hombre y debe de hablar del hombre, sino no habla de nada”: la historia necesaria de La Jaula de Oro y el irresistible candor de los cuatro actores no profesionales que la interpretan, están hoy a la altura de este reclamo.