Para Juan Soriano (1920-2006), la vida del artista y la de todo ser humano era una incansable lucha por alcanzar la libertad. Este pensamiento mantuvo al pintor y escultor en una búsqueda constante de nuevas formas para expresar su creatividad. Fue así que Soriano acumuló, a lo largo de su trayectoria, una vasta producción plástica, e incluso abordó los terrenos de la escenografía y la dirección de escena.

Autorretrato, 1952 (Roma). Temple sobre tela, 60 X 45 cm. Colección particular.

Para conmemorar el octavo año luctuoso del artista y en el marco del vigésimo aniversario de su inauguración, el Centro Nacional de las Artes presenta la exposición Juan Soriano: Abstracción en libertad, que busca mostrar la vigencia de su obra, al tiempo que propicia su encuentro con el público joven para que pueda conocer sus creaciones y su rol dentro del arte nacional e internacional.

La muestra será inaugurada el lunes 10 de febrero, el mismo día en el cual el artista tapatío dejó de existir, en 2006. Estará conformada por 30 piezas e incluirá pinturas, esculturas, dibujos y esmaltes, realizados entre 1955 y 2005.

“Durante ese lapso, Soriano trabajó magistralmente las texturas en cada obra, llevándonos a un mundo en el que el entorno se integra simbólicamente y en donde deidades, animales y naturaleza se entrelazan, para dirigirnos a un espacio abstracto de cuerpo y formas”, expresó Álvaro Rodríguez Tirado, director general del Cenart.

Cabe destacar que cuatro de las piezas en exhibición son inéditas. Se trata de los óleos “Batalla de amor” (1960) y “Avión” (1981); y los esmaltes “Pájaro I” y “Pájaro ll”, realizados en 1958. De las 30 obras en exhibición, 26 pertenecen a la colección de la Fundación Juan Soriano y Marek Keller, A.C.; otras dos fueron prestadas por el Museo Soumaya y un par más por coleccionistas privados.

En la exposición, que permanecerá hasta junio de 2014, también se pondrá de manifiesto el vínculo que el pintor y escultor estableció con algunos humanistas contemporáneos.

Uno de los móviles de su fecunda producción artística fue su estrecha relación con la literatura y con los escritores, así como su profunda afinidad con la poesía, como muestra la colección. Muchas de las obras expuestas surgieron a raíz de su admiración y amistad con autores como Alfonso Reyes, Juan Rulfo, Octavio Paz y Sergio Pitol.

Juan Francisco Rodríguez Montoya -nombre real del reconocido creador- nació en Guadalajara, Jalisco, en 1920. No obstante, desde temprana edad se hizo llamar Juan Soriano, tomando el segundo apellido de su padre, un combatiente de la Revolución mexicana. A los catorce años montó su primera exposición colectiva, dando inicio a una larga y prolífica trayectoria.

Además de la pintura, la escultura y el dibujo también realizó escenografías para diversos montajes y participó en Poesía en Voz Alta, proyecto emprendido por el escritor Octavio Paz, junto a figuras de la talla de Leonora Carrington o Juan José Arreola.

Soriano es considerado uno de los grandes exponentes del arte mexicano del siglo XX. Recibió diversos reconocimientos, entre éstos los premios Velázquez de Artes Plásticas de España; el Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes de México; el de Caballero de las Artes y las Letras de Francia, y la Medalla de Orden al Mérito de Polonia.

Sus creaciones han sido exhibidas de manera individual en sitios como el Palacio de Bellas Artes, de México; el Museo Reina Sofía, de España y el Museo Meadows, en Estados Unidos, así como en la Feria de Arte Contemporáneo de París; la Galería Nacional Zacheta, de Polonia; o la Fundación Calouste Gulbenkian, de Portugal.

La muestra Juan Soriano: Abstracción en libertad será inaugurada el 10 de febrero a las 19:00 horas en la Galería Juan Soriano de la Biblioteca de las Artes del Cenart, ubicado en Río Churubusco No. 79, esquina Calzada de Tlalpan, Colonia Country Club, cerca de la estación del Metro General Anaya. El horario de visita será de lunes a domingo de 9:00 a 19:00 horas y la entrada será libre.

El pasado 19 de noviembre la escritora y periodista Elena Poniatowska fue elegida para recibir el Premio Cervantes, considerado el Nobel de nuestra lengua. El Ministerio de Cultura de España lo otorga a la obra global de un autor de habla castellana, reconociendo sus aportaciones decisivas para el patrimonio cultural del mundo hispanoparlante. La ceremonia de entrega será el 23 de abril de 2014, fecha del aniversario luctuoso de Miguel de Cervantes Saavedra. Los Reyes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía, como es tradición, serán los encargados de entregar el galardón.

Por  Guillermo Velasco Tapia

Elena es la quinta mexicana en recibir este reconocimiento. Además de ella han sido premiados: Octavio Paz en 1981, Carlos Fuentes en 1987, Sergio Pitol en 2005 y José Emilio Pacheco en 2009. Como dato curioso: Fuentes, Pitol, Pacheco, Carlos Monsiváis y Poniatowska trabajaron juntos en los suplementos culturales de Fernando Benítez.

Elena ha cultivado los géneros de la entrevista, el ensayo y la novela. Su literatura es fuerte, vibrante, llena de emoción y desborda humanismo. Gusta de mezclar la ficción con personajes de la vida real. Entre sus heroínas de novela están Jesusa Palancares, Angelina Beloff, Tina Modotti y Leonora Carrington.

Como periodista se inició en los diarios Excélsior y en Novedades, actualmente escribe para La Jornada. En la colección Todo México se han reunido la mayoría de sus entrevistas, que en su mayor parte son a personajes del mundo de la cultura, como: Dolores del Río, Lola Alvarez Bravo, Roberto Montenegro, Marlene Dietrich, León Felipe, Gabriel Figueroa, Renato Leduc, Juan Gabriel, Carlos Chávez, Silvia Pinal, José Revueltas, Artur Rubinstein, Josefina Vicens.

Hasta Santa Claus ha sido víctima de las preguntas, aparentemente, inocentes e ingenuas de Elena. Cada entrevista viene acompañada de una pequeña explicación de la situación que rodeó sus encuentros con estas grandes personalidades o nos da información adicional sobre sus vidas y obras. El resultado es genial, entrañable. El lector puede conocer de cerca a esos famosos e ilustres seres. En este trabajo, no todo fue miel sobre hojuelas, a veces resultó ríspido, como la vez que fue a ver a Cantinflas:

-…Oiga, don Cantinflitas, ¿a usted le chocan los periodistas?
-No me chocan los periodistas. Y le hago la aclaración: “periodistas”…
Y más adelante:
-¿Admira usted a Chaplin?
-Sí
-¿Por qué?
-Nomás porque sí, no me gusta dar explicaciones.

Con Rufino Tamayo, su trabajo fue magnífico, aunque la esposa del pintor no quedó tan contenta:

..escuché a Olga hablar en voz muy alta por teléfono y dar los precios en un inglés macarronudo… …escribí: “Dis pichur is ten fausen dollar, no, no, dis pichur is fifti fausen dollar, no less…” …y tal como lo escribí se publicó… …los invitados me felicitaban : “¡Qué traviesa eres, cómo me has hecho reir!” Paz, los ojos chispeantes de malicia, me abrazó: ¡Qué Barbara!… …Yo no reía nada porque me di cuenta que los Tamayo, sobre todo Olga, estaban muy enojados… …El resultado es que nunca más fui requerida a su maravillosa casa de Malintzin…

Otra anécdota, que ella misma ha contado en muchas ocasiones: Lo primero que le dijo Diego Rivera al conocerla fue: Tengo dientes de leche y me como a las periodistas chaparritas. Por cierto, La Jornada ha vuelto a publicar la primera entrevista que Poniatowska le hizo a este gran pintor, uno de los tres grandes muralistas del siglo XX.

Ya en este tono de confidencias, es preciso decir que Elena es, por un lado de su familia, sobrina de la poetisa Pita Amor, conocida también como la Undécima Musa. Y por el otro nació con el título de princesa, pues su padre era sobrino del último rey de Polonia, Estanislao II Poniatowski.

Cabe señalar que estamos ante una creadora multipremiada. Recibió el Premio Nacional de Periodismo en 1978. Es Doctora Honoris Causa de ocho universidades, entre las que se encuentran: New School of Social Research de Nueva York; Manhattan Ville College, Nueva York; Universidad Nacional Autónoma de México; Universidad de Puerto Rico. Ha ganado dos veces el Premio Mazatlán de Literatura, en 1971 por Hasta no verte Jesús mío y en 1992 por Tinísima. En 2001 obtuvo el Premio Alfaguara de Novela por La piel del cielo. Es Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura 2002. Y por su libro Leonora le concedieron el Premio Biblioteca Breve 2011. Estos son sólo algunos de tantos reconocimientos que ha recibido a lo largo de su carrera. Su obra ha sido traducida a más de diez idiomas, de los que destacan el inglés, francés y alemán.

Qué mejor manera de festejar a una escritora que leyéndola, y qué mejor que estas vacaciones decembrinas para hacerlo. Tenemos muchas opciones. Sí queremos novelas que nos llenen de asombro y de gozo podemos empezar por Tinísima; Querido Diego, te abraza Quiela; o Leonora. Y ¿por qué no? hasta con Las siete cabritas (acotando que no es una novela). En este libro, Elena, retrata de manera muy especial a personajes como Frida Kahlo, Pita Amor, Nahui Olin, María Izquierdo, Elena Garro, Rosario Castellanos y Nellie Campobello.

Ya si queremos algo de contenido más social, son imperdibles La Noche de Tlatelolco y Nada, Nadie: las voces del temblor. Elena también tiene libros acerca de grandes personajes masculinos como: Juan Soriano, niño de mil años, Octavio Paz, las palabras del árbol. Con este último libro estaríamos matando dos pájaros de un tiro, pues empezaríamos la celebración del centenario del natalicio de nuestro Premio Nobel de Literatura, que se cumple en 2014.

Otra opción es ir a la página web Descarga Cultura UNAM, y escuchar los podcast en su propia voz de dos cuentos: El corazón de la alcachofa (muy recomendable) y El recado. La dirección electrónica es: http://www.descargacultura.unam.mx/app1

Queda mucho por decir de Elena Poniatowska, pero ya me tengo que ir a leer Lilus Kikus y La piel del cielo.