Desde luego, la música puede tener un efecto relajante y contribuir a aliviar la tensión nerviosa y las preocupaciones. Pero de ahí a afirmar que con ella se logra purificar el agua y el aire, desintoxicar el organismo, proteger a los seres humanos de maléficas radiaciones y hasta prevenir y curar enfermedades, media un abismo. Sin embargo, algún vivales inventó una nueva forma de sacarle dinero a la gente con ese cuento, vendiéndole discos de lo que llamó Bio Música.

Juan José Morales

Estas son algunas de las prodigiosas propiedades que se le atribuyen a la llamada Bio Música. De más está decir que se trata de charlatanería pura. Se requiere ser extremadamente ingenuo para suponer que las ondas musicales podrán purificar el aire. Y por supuesto no pueden revitalizar el agua por la sencilla razón de que el agua no tiene vida.

Estas son algunas de las prodigiosas propiedades que se le atribuyen a la llamada Bio Música. De más está decir que se trata de charlatanería pura. Se requiere ser extremadamente ingenuo para suponer que las ondas musicales podrán purificar el aire. Y por supuesto no pueden revitalizar el agua por la sencilla razón de que el agua no tiene vida.

En un lenguaje grandilocuente, cuajado de términos científicos y lo bastante enredado para impresionar a los ingenuos, la Bio Música se define como “un proceso único e innovador de tratamiento de frecuencias que pone en concordancia campos de frecuencias audibles e inaudibles para crear Campos Unificados de Ondas Sonoras beneficiosas (CUOS). Estos campos ayudan a restaurar y fortalecer el equilibrio natural de las fuerzas vitales en todo organismo vivo (humanos, animales, plantas) así como en la cualidad biótica de todo tipo de ambientes (aire, agua)”.

¿Cómo actúa la Bio Música sobre los seres vivos? Sencillísimo: “Los CUOS se propagan por el agua, transmisor sutil de comunicaciones vitales. El agua se encuentra en todas partes: en el ambiente, en el aire, y así mismo en todo organismo viviente y actúa como conductor de información, a través de la mediación del vacío físico acuoso (sic). Sin embargo, el agua es un vector frágil porque ciertas informaciones pueden alterar su estructura ‘hexamerica’ (resic) y, así, sus propiedades beneficiosas. Consecuentemente, el agua posibilita la transmisión de informaciones en el cuerpo, algunas podían tener una influencia negativa.” Pero con la Bio Música no existe ese peligro, porque “cuando un CD de Bio Música está sonando, las frecuencias de los CUOS, que se transmiten a través del agua en el aire y en el cuerpo, envían información positiva revitalizante al agua, lo que ayuda a que ésta se mantenga en un estado de armonía. Al mismo tiempo, ayuda a neutralizar los efectos negativos de ciertas frecuencias. Eso ayuda para recuperar y mantener un estado general de bienestar.”

Al “revitalizar el agua”, se logra “un mejor drenaje, hidratación y desintoxicación del organismo”. No sólo eso. También, la Bio Música “purifica el aire ambiental revitalizando el agua contenida en el aire, restaurando en él una mejor calidad vibratoria.”

Y no hay que esperar por los resultados. La Bio Música “actúa instantáneamente y simultáneamente, revitalizando el agua potable, el agua contenida en las personas, animales, plantas, comida y bebida y en el aire ambiental… y protegiendo de toda forma de contaminación electromagnética de las antenas, los teléfonos móviles, ordenadores, WIFI, las televisiones…”

En suma, una chulada de música. Lástima que las maravillas que se le atribuyen no sean más que palabrería hueca y disparatada, sin sustento alguno, aunque no falta la acostumbrada afirmación de que todo ello ha sido comprobado científicamente: “Los efectos beneficiosos de Bio Música —dice su publicidad— han sido demostrados por varios experimentos científicos por expertos independientes reconocidos. También, se pueden demostrar mediante pruebas específicas que han sido llevadas a cabo por los creadores del proceso ante cientos de personas, con un porcentaje de resultados positivos de prácticamente el 100%. Estas pruebas muestran, a veces de manera espectacular, un aumento en el nivel vibratorio y una mejora de las cualidades vitales de una persona, el lugar y el agua.”

¿En qué consistieron los tales experimentos? ¿Dónde y cuándo fueron realizados? ¿En qué revistas científicas se publicaron los resultados? ¿Quiénes son esos “expertos independientes reconocidos”? ¿Dónde, cómo y cuándo fueron las pruebas? ¿Qué cualidades vitales mejoraron? ¿Cómo se midió esa mejoría? No se dice una palabra sobre ello.

En síntesis: escuchar Bio Música quizá resulte placentero. Pero afirmar que con ella se puede purificar el agua y el aire, fortalecer las defensas del organismo, protegerse de radiaciones de cualquier tipo y mejorar la salud de las plantas, es tan sólo una superchería, un timo más para estafar incautos.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

En México y otros países, se venden actualmente por Internet las llamadas —así, en inglés— Herbal Womb Detox Pearls, o perlas vaginales herbales Detox, las cuales se introducen en la vagina y supuestamente sirven para “limpiar el útero y devolverle su equilibrio”. Pero ni son perlas, ni limpian el útero ni le devuelven equilibrio alguno. Por lo contrario, pueden poner en grave riesgo la salud de quienes las usen.

Juan José Morales

Estas llamadas perlas, en realidad son pequeñas bolas de hierbas aromáticas envueltas en una malla o redecilla. Según su publicidad, son desintoxicantes. Si se introducen tres de ellas en la vagina y se dejan ahí por uno, dos o un máximo de tres días, como recomiendan sus fabricantes, ayudarán a eliminar las toxinas que pudieran haberse acumulado en esa parte del organismo.

Estas son las llamadas perlas vaginales desintoxicantes, que de perlas sólo tienen el nombre. Son pequeños paquetes de hierbas aromáticas cuya composición, por lo demás, se desconoce ya que, por no ser medicamentos, no están sujetas a los rigurosos escrutinios de las autoridades sanitarias. Es más: se venden sin control alguno y nunca se han hecho estudios médicos para determinar sus efectos.

Estas son las llamadas perlas vaginales desintoxicantes, que de perlas sólo tienen el nombre. Son pequeños paquetes de hierbas aromáticas cuya composición, por lo demás, se desconoce ya que, por no ser medicamentos, no están sujetas a los rigurosos escrutinios de las autoridades sanitarias. Es más: se venden sin control alguno y nunca se han hecho estudios médicos para determinar sus efectos.

Igualmente, se dice que “ayudan a corregir” problemas tales como quistes de los ovarios y la endometriosis, que es un crecimiento anormal de tejido fuera del útero. Un tipo especial sirve, al decir de la publicidad, para vigorizar o reforzar la vagina, volviéndola más apretada, con lo cual el canal vaginal se estrecha y durante la penetración aumenta el placer sexual, tanto del hombre como de la mujer. Y hay incluso unas que, dicen los anuncios, han sido especialmente proyectadas para ayudar a combatir la vaginosis bacteriana.

Los fabricantes, sin embargo, tienen buen cuidado —para eludir cualquier responsabilidad— de decir que no son medicamentos sino un “tratamiento holístico” y una “alternativa herbal naturista sobre cuyo uso las mujeres pueden decidir de manera conciente e informada”. Dicen asimismo que ellos —los fabricantes de las falsas perlas— no son profesionales de la medicina y que las mujeres que deseen usarlas deberían buscar consejo de su médico. En otras palabras: quien las use lo hará bajo su propio riesgo, y si le ocasionan algún problema, es asunto suyo, no del fabricante.

Pero difícilmente un médico recomendaría a ninguna mujer meterse en la vagina semejante amasijo de hierbas, pues como sabe cualquier ginecólogo, la vagina se limpia por sí sola. No necesita productos “desintoxicantes”. Contiene además bacterias inofensivas que le sirven de protección —al igual que las hay en otros muchos lugares del organismo— y las llamadas perlas pueden convertirse en focos de infección al acumular bacterias de otro tipo, realmente dañinas, capaces de provocar serios trastornos.

Por ejemplo, vaginosis bacteriana, que como su nombre indica, es una infección causada por bacterias, o la candidiasis, la cual se debe a la proliferación de hongos de la especie Candida albicans. En casos extremos, si la infección es muy severa, puede presentarse el llamado choque tóxico, muy difícil de tratar y a menudo mortal. Este problema, dicho sea de paso, se ha observado en mujeres que se dejan insertado por mucho tiempo un tampón.

En condiciones normales, repetimos, la vagina no necesita limpieza alguna. Es como esos hornos que eliminan la cochambre por sí mismos. Cualquier anomalía, como sangrado, enrojecimiento de la vulva o parte exterior de la vagina, mal olor, secreciones abundantes y espesas, ardor, irritación o comezón, no es señal de la presencia de toxinas, sino de una infección, y hay que acudir de inmediato al médico.

En cuanto a las afirmaciones sobre el estrechamiento de la vagina, tal efecto sólo podría lograrse con sustancias cáusticas o que provoquen deshidratación, que por supuesto resultan peligrosas.

De modo, pues, amigas lectoras, que no les digan, que no les cuenten. Meterse perlas herbales en la vagina puede acarrearles una grave y quizá mortal infección.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx