Sin duda El Niño Verde debe a estas alturas sentirse muy satisfecho de su obra: gracias a él, miles de familias se quedaron sin forma de ganarse la vida, decenas de empresas de espectáculos han quebrado, las autoridades tienen ante sí el insoluble problema de hacerse cargo de miles de animales exóticos, millones de mexicanos de clase media y baja se han visto privados de una de sus tradicionales formas de diversión y esparcimiento, y personas respetables y respetadas son ahora miradas como sádicos delincuentes torturadores de criaturas indefensas. Todo ello por la campaña del llamado partido verde —ese que ha sido repudiado por los auténticos partidos ecologistas de Europa— contra los espectáculos con animales, que ahora han sido prohibidos por ley en el Distrito Federal y diversos estados, inclusive Quintana Roo.

Estos son algunos de los miles de mexicanos que se han quedado sin empleo gracias al llamado partido verde y su mentirosa campaña sobre las torturas y la esclavitud a que supuestamente se somete a los animales en los circos. Y mientras distraía a la opinión pública, se aliaba al PRI y el PAN para aprobar aumentos de impuestos y entregar el petróleo.

Estos son algunos de los miles de mexicanos que se han quedado sin empleo gracias al llamado partido verde y su mentirosa campaña sobre las torturas y la esclavitud a que supuestamente se somete a los animales en los circos. Y mientras distraía a la opinión pública, se aliaba al PRI y el PAN para aprobar aumentos de impuestos y entregar el petróleo.

En efecto, miles de artistas que en circos y otros lugares ofrecían espectáculos con perros, monos, caballos, tigres, cebras y demás animales adiestrados, ahora no pueden ejercer esa actividad, la única que muchos de ellos conocen, a la que se han dedicado toda su vida y en la cual no pocas veces invirtieron su patrimonio. Ahora, en plena crisis económica, imposibilitados de encontrar empleo por su edad, por no estar capacitados para desempeñar otro trabajo, o simplemente porque no hay empleos, enfrentan un sombrío futuro. Pero al Niño Verde la suerte de esos mexicanos, sus esposas y sus hijos, le importa un bledo. Ya cumplió su misión de servir al gobierno y al PRI distrayendo a los mexicanos con un asunto banal para que olvidaran los verdaderos problemas del país. Mientras muchos mexicanos se enternecían pensando en los pobres animalitos maltratados, PRI, PVEM y PAN aprobaban la entrega de los energéticos al capital extranjero, los gasolinazos y los aumentos de impuestos.

Los llamados domadores de animales —que propiamente hablando deben denominarse entrenadores o adiestradores—, no son los únicos lanzados al desempleo por el Niño Verde y su llamado partido. También miles de trabajadores de los circos han corrido igual suerte o están a punto de correrla porque ha disminuido la afluencia a ellos y no pocos han debido cerrar al caer en bancarrota.

Igualmente, como ya señalamos en otra ocasión, nadie sabe qué se hará con los miles de animales que ya no podrán ser exhibidos. Pero su suerte tampoco interesa en absoluto al verde infante.

Y aquí cabe subrayar que toda esa escandalosa campaña del Verde contra los espectáculos con animales fue una monumental mentira. Se basó en la premisa de que eran objeto de malos tratos, que se les torturaba, se les mataba de hambre, se les mantenía en pésimas condiciones higiénicas y sanitarias, y otras falsedades por el estilo. Esas mentiras incluso se apoyaban con desgarradoras imágenes de leones o tigres sucios, macilentos, desnutridos, roñosos, que apenas podían tenerse en pie. Pero, ¿alguien ha visto animales así en los circos? Obviamente, ningún domador o empresario los tendría. Al contrario, por propio interés del negocio, deben conservarse bien cuidados, sanos, robustos, vigorosos, limpios y saludables, para lo cual se les alimenta adecuadamente, son atendidos por veterinarios y se les mantiene en buenas condiciones higiénicas y sanitarias.

Pero ahora, gracias al llamado partido verde, no sólo miles de mexicanos trabajadores han sido lanzados al desempleo, sino además deben cargar con el estigma de que se les mire como crueles y despiadados verdugos de indefensos animales.

Como reza el dicho: Por sus obras los conoceréis. Así estamos conociendo al Niño Verde, su partido, y el abismo al que nos está llevando como sirviente del PRI y el PAN.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx