El piloto mexicano Pancho Name y su copiloto Armando Zapata, del equipo Name-Rua Racing Team, obtuvieron el primer lugar en el Campeonato Mundial de Rally (WRC, por sus siglas en inglés) categoría WRC3 que se celebró del 18 al 21 de mayo en Portugal. Esta es la primera competencia oficial de Pancho Name en el máximo circuito de rallies al participar en la categoría WRC3, popular entre los pilotos jóvenes, a bordo de un auto Citroën DS3 R3T con motor 1.6 litros y 210 caballos de fuerza.

El Campeonato Mundial de Rally, organizado por la Federación Internacional de Automóviles, enfrenta a vehículos y pilotos a algunas de las condiciones más extremas y variadas del planeta. En la sexta edición del WRC, los participantes recorrieron los diversos tramos que combinan secciones lentas con otras zonas de alta velocidad donde es necesario hacer uso de toda las destreza y experiencia para afrontar las crestas y saltos.

“Después de pasar los últimos 13 años trabajando para participar en el Campeonato Mundial de Rally, me siento satisfecho de los resultados obtenidos y de poder representar a México en esta competencia internacional. Agradezco infinitamente a Quálitas, mi patrocinador, por todo el apoyo para poder realizar mis sueños”, asegura Pancho Name. Quálitas, aseguradora mexicana líder en el mercado automotriz, patrocina a Pancho Name como parte de su compromiso de apoyar al talento local para que puedan cumplir sus metas.

“Estamos muy orgullosos de patrocinar a uno de los pilotos mexicanos más destacados del momento quien comparte con nosotros el compromiso social de apoyar a jóvenes mexicanos que como él, sueñan con ser campeones”, dice Noah Couttolenc, Director General de Quálitas.

Juntos por la seguridad vial

Con la finalidad de desarrollar hábitos de manejo que reduzcan el número de accidentes viales, Quálitas creó el proyecto Conducta Vial. A través de su vocero Pancho Name, bicampeón nacional de rallies del equipo Name Rua Racing, proporciona las mejores prácticas de seguridad para evitar accidentes.

“La pasión por el automovilismo me ha permitido conocer las mejores prácticas de seguridad al momento de conducir un vehículo. Conducta Vial es una campaña que busca hacer conciencia de lo importante que es manejar con seguridad, respetar los límites de velocidad así como las señales de tránsito y conocer todos los factores de riesgo para evitar un accidente.”, dice Pancho Name, piloto profesional de rallies.

En México, los accidentes de tránsito provocan cada año cerca de 400 mil lesionados, la muerte de 15,800 personas y costos que absorben entre 1.7 y 2.3% del PIB (AMIS). Conducta Vial es una campaña orientada a proporcionar prácticas de seguridad y hacer conciencia en las personas que tienen bajo su responsabilidad la conducción de un vehículo.

“Hasta un 90% de los accidentes viales que ocurren en la actualidad se podrían evitar si los conductores conocieran y respetaran el reglamento de tránsito”, asegura Noah Couttolenc, Director General de Quálitas. “En Quálitas trabajamos para reducir los accidentes viales, el índice de mortandad y proteger el patrimonio de los mexicanos”.

Diego Armando Maradona, el célebre futbolista argentino, fue —hasta donde sabemos— quien por primera vez involucró explícitamente al Todopoderoso en el marcador de un encuentro deportivo al decir que había sido “la mano de Dios” la que tocó el balón cuando anotó el gol que dio la victoria a Argentina sobre Inglaterra en el Mundial de Futbol de 1986, aunque años después admitió que la tal mano había sido suya y no de divinidad alguna.

Por Juan José Morales

Pero resulta que hay mucha gente —al menos en Estados Unidos— plenamente convencida de que Dios sí tiene qué ver con el resultado de los encuentros de basquetbol, futbol, hockey, futbol americano y los deportes en general. Si no metiendo la mano directamente, si ayudando de alguna manera a aquellos competidores a los cuales considera especialmente piadosos y devotos.

Así lo reveló una encuesta realizada por el Instituto de Investigaciones Públicas sobre Religión en vísperas del llamado supertazón, el reciente encuentro de futbol americano entre los 49’s de San Francisco y los Cuervos de Baltimore. El 27% de los encuestados dijeron estar seguros de que Dios tiene un papel decisivo en el resultado de las competencias deportivas, incluidos los grandes encuentros de futbol americano, como el mencionado.
El muestreo se realizó entre poco más de mil adultos de diferentes credos religiosos, tanto católicos como bautistas, evangélicos y otros, representativos de las diferentes corrientes cristianas en el país. Se incluyó también a cierto porcentaje de personas que, sin pertenecer a ninguna religión organizada, dijeron ser creyentes. Como detalle curioso, puede señalarse que los católicos superaron —aunque sólo muy ligeramente— a los demás en su creencia de que el Ser Supremo es también una especie de Árbitro Supremo que determina la marcación final de los encuentros (o a quién se le levanta la mano enguantada en las peleas de box).

¿Se preocupa Dios por quién gana el Supertazón?, preguntaba la revista norteamericana Sports Illustrated en la portada de su edición previa al encuentro. La interrogante estaba ilustrada con la imagen, en devota actitud, de Ray Lewis estrella de los Cuervos de Baltimore, quien tiene un tatuaje con la expresión “Gloria a Dios” y lo besa cada vez que triunfa su equipo.

Desde luego, no todos quienes están convencidos de la intervención divina en los deportes consideran que Dios decide directamente qué equipo será el ganador, sino que alrededor de la mitad de ellos opinan que su intervención es indirecta, en el sentido de que recompensa a aquellos atletas que demuestran ser fieles a la religión, otorgándoles buena salud y mayores posibilidades de buen éxito. En concordancia con tal idea, y evidentemente para ganarse el apoyo celestial, no pocos deportistas hacen pública ostentación de religiosidad, ya sea orando de rodillas en pleno campo a la vista del público, ya sea dando gracias a Jesús por las victorias de su equipo en las entrevistas de prensa, ya sea haciendo saber que bajo el uniformes llevan símbolos religiosos o citas bíblicas.

Otro resultado de la encuesta fue que si bien uno de cada cuatro entrevistados dijeron que los domingos preferían ir a su iglesia en vez de arrellanarse en la sala de su casa a ver encuentros deportivos por televisión, y uno de cada cinco dijo hacer ambas cosas —asistir al tem-plo y ver TV—, hubo también un 17% que, no obstante declararse miembros de alguna religión, admitieron que los domingos prefieren ver deportes que escuchar sermones. Y una nada desdeñable tercera parte del total respondieron que los domingos no les interesan ni la religión ni los deportes.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx