El misántropo de Jean-Baptiste Poquelin Molière es una obra que versa sobre el amor imposible en términos mucho más complejos que cualquier historia con un personaje maquiavélico dedicado a crear obstáculos. Aquí, cada personaje es un héroe y un villano que nos invita a reconsiderar conceptos aparentemente antagónicos como sinceridad e hipocresía, perfeccionismo y levedad, coherencia y contradicción.

Por Tania de la Mora @tandemoi

Alcestes, un hombre cuya sinceridad extrema lo condena a la amargura, se enamora de una mujer que posee todas las características por las que odia al género humano. Celimena despierta la pasión de Alcestes, pero su banalidad y afán de mantener buenas relaciones sociales decepcionan los altos estándares éticos del hombre al que ha aceptado amar sin pretensiones.

Decidir quién tiene la razón es sencillamente imposible aunque uno intente adoptar una postura firme pues, si bien la locura de Alcestes por Celimena es un cariño sincero, sus exigentes confrontaciones donde reta la sinceridad de su amada sólo pretenden reforzar su egolatría para calmar su gran inseguridad. Por otra parte, Celimena, quien está dispuesta a aceptar a aquel hombre pese a su peculiar forma de amar, no permitirá que sus convicciones flaqueen.

Molière construyó a Alcestes y a Celimena profundos e inolvidables; la dirección de David Olguín e interpretación de David Hevia y Silvia Navarro dotan de fuerza a los protagonistas. La adaptación de Carmina Narro recupera de manera encantadora el habla barroca de este clásico del siglo XVII. Sin embargo, el intento de colocarlo en un entorno contemporáneo resulta un tanto desafortunado, pues las intervenciones que aluden al uso de tecnología se ven forzadas y el vestuario estrafalario de algunos personajes resulta incoherente con los títulos nobiliarios que ostentan (la misma Celimena parece perder el buen gusto en los últimos actos).

Cabe aclarar que no nos negamos a una adaptación moderna del clásico pero hay detalles que pudieron ser mejor cuidados. No obstante, la puesta en escena es bastante divertida y preserva la crítica a los estereotipos sociales que, indudablemente, siguen vigentes y darán mucho más de qué hablar mientras se sigan “refinando”.

La obra también cuenta con las actuaciones de Sergio Zurita, Andrés Montiel, Judith Inda, Marcela Ayala, Abraham Jurado, Héctor Iván González, Oscar Serrano Cotán y Ricardo Rodríguez, cuyos papeles de extravagantes personalidades regalan un enredo con matices cómicos y románticos a la puesta en escena.

El misántropo o el violento enamorado se presenta los viernes (20:30 hrs.), sábados (18:30 y 20:30 hrs.) y domingos (18:00 hrs) en el Teatro Helénico (Av. Revolución 1500, Col. Guadalupe Inn) del 23 de mayo al 3 de agosto.


Itatí Cantoral y David Hevia protagonizan la pieza que plantea un reencuentro atemporal entre dos amantes encadenados a un juego de pasiones, bajo la dirección de Alejandro Velis.

Los días previos al estallido de la Revolución Francesa y un búnker situado en una ficticia Tercera Guerra Mundial son las únicas y eclécticas alusiones que se utilizan para trazar el drama entre dos personajes que están en un estado de guerra: se aman y se desean pero ninguno de ellos está dispuesto a ceder.

La Marquesa de Merteuil y el Vizconde de Valmont son sustraídos de la novela epistolar Las amistades peligrosas (Choderlos de Laclós, 1782) para protagonizar una historia atemporal de pasiones truncas, poder y deseo, concebida en 1981 por el dramaturgo, escritor e ícono del teatro contemporáneo: el alemán Heiner Müller.

Fue montada por primera vez en México en 1996, bajo la dirección del polaco Ludwik Margules, y por encomienda propia, la traducción fue realizada por Juan Villoro. Sobre su experiencia, el escritor mexicano ha expresado que “admiró la fuerza delib­eradamente oculta en el lenguaje de Müller”; para él fue un mae­stro de la sug­eren­cia que tuvo que sortear la censura, procur­ando que lo más sig­ni­fica­tivo de una obra ocur­ri­era entre líneas.

Ahora, 18 años después, esta versión será puesta en un escenario mexicano por un nuevo equipo de creadores que incluye al director Alejandro Velis, a los actores Itatí Cantoral y David Hevia, y a las escenógrafas y diseñadoras de vestuario Tolita y María Figueroa.

En el montaje se propone una infinita repeticion, en el tiempo y el espacio, de una complicada relación amoroso-carnal entre dos personajes incapaces de quitarse las máscaras para ceder y entregarse el uno al otro.

“La propuesta de dirección se suma a construir acciones al principio y al final de la obra, que permitan al espectador ser partícipe de esta constante reanudación del encuentro de dos seres que empezaron a desearse desde antes de la revolución francesa pero que no han podido concluir su misión en el mundo”, comenta el director Alejandro Velis.

Itatí Cantoral y David Hevia serán quienes encarnen a los dos personajes a los que la dramaturgia lleva a intercambiar papeles de manera intermitente, como parte de esta guerra lasciva en la que se enfrentan.

Atendiendo a la narrativa del universo que plantea Müller, el diseño de vestuario fue creado para resaltar las acciones dramáticas y para que los actores puedan cambiar de género o identidad durante la representación al compartir vestido y accesorios.

En su conjunto, el diseño escénico de Tolita y María Figueroa fue desarrollado para dar la impresión de estar saturado de motivos antiguos y clásicos pero con una carga visual que apunta a lo contemporáneo.

“Toda gran guerra comienza con las relaciones humanas, y esta confrontación tambien se verá reflejada directamente en el espacio escenográfico; el público será repartido en dos grupos que se sentarán frente a frente y que estarán divididos por un pasillo-pasarela en el cual se llevará a cabo la acción”, explica el director sobre el trabajo de las hermanas Figueroa, que se complementará con la iluminación de Víctor Zapatero y el diseño sonoro de Gerardina Martínez Félix.

Alejandro Velis es director, actor, dramaturgo y docente de teatro. Egresado de la Licenciatura en Literatura Dramática y Teatro de la UNAM. Ha continuado su formación profesional en escuelas como el Núcleo de Estudios Teatrales; Centro de Arte Dramático y en la Casa del Teatro. Ha recibido varios premios de la AMCT (Aso­ciación Mexicana de Críticos de Teatro) y ha sido acreedor a becas del FONCA, incluyendo la de Jóvenes Creadores, en el 2000. Dentro de su la­bor como director destacan las siguientes obras: La doble inconstancia, Romina y el Bellini y La dama duende, entre otras. Es fundador y director de la Compañía de Teatro Bojiganga (1997).

Itatí Cantoral estudió actuación en el Centro de Estudios Actorales de Televisa e inició su carrera en 1986 con el programa televisivo La telaraña. En 1997 formó parte del musical Aventurera junto a Carmen Salinas. En 2012 regresó a los escenarios teatrales con la puesta en escena de Misery, basada en la novela de Stephen King, a lado de Damián Alcázar y en la obra Tenesse en cuerpo y alma, como Blanche Dubois. Recientemente interpretó a Por­cia en La tragedia de Julio César, dirigida por Claudia Ríos.

David Hevia es actor, director y dramaturgo, realizó sus estudios profesionales de actuación y dirección en el Centro Universitario de Teatro UNAM. De 1992 a 2001 formó parte del elenco estable de la Compañía Theater an der ruhr (Alemania) actuando en obras como Edipo Rey, El Jardín de los Cerezos y El Mercader de Venecia, por mencionar algunas, y haciendo giras por Europa, Latinoamérica y Asia. Recientemente participó como el Doktor Freud en Feliz nuevo siglo Doktor Freud, de Sabina Berman. Es docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

María y Tolita Figueroa comenzaron a diseñar juntas vestuario, utilería y ambientación para teatro, danza, ópera y cine desde 1989, integrando hasta hoy un equipo de trabajo que ha llevado a cabo 130 puestas en escena, siete largometrajes y cuatro cortometrajes en México y el extranjero. Sus diseños han obtenido 20 premios nacionales e internacionales, entre los que se en­cuentran el Premio Ariel, otorgado por el Instituto Mexi­cano de Cinematografía, por la película Cronos, primer largometraje de Guillermo del Toro; la Medalla de Oro al mejor vestuario en la Cua­drienal de Praga 2007, y el reconocimiento a la trayectoria teatral del Festival Internacional de Teatro en Puebla.

La temporada de Cuarteto será del 25 de enero al 23 de febrero en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes, ubicado en Río Churubusco 79, esq. Calzada de Tlalpan, cerca de la estación del Metro General Anaya. Viernes a las 20 horas, sábados 18 y 20 horas, y domingos 18 horas. Entrada general $150.