Funciones de danza, música y teatro, y diversas actividades académicas integran la programación del Cuarto Festival Son y Tradición, que se llevará a cabo en Tlacotalpan, Veracruz, del 26 al 30 de diciembre, como parte de la Red Nacional de Festivales de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Se trata de un festival que surgió para promover la herencia sonera y fandanguera de la cuenca del Papaloapan, encabezada desde 1940 por Elena Ramírez, quien ha sido un pilar al mantener la práctica del son jarocho y que ahora será reconocida dentro del encuentro.

“El objetivo del festival es generar un espacio para el arte escénico en sitios marginados y fomentar las costumbres del son jarocho y de las festividades decembrinas que se viven en Tlacotalpan. En esta edición se contará con propuestas artísticas escénicas realizadas a partir del son jarocho, con danza, música y teatro”, comentó en entrevista la directora del festival, María Blanca Araceli Ramírez.

En la inauguración del encuentro veracruzano se presentarán las Fiestas de la Candelaria, a cargo del Ballet de la Casa de la Cultura de Tlacotalpan, dirigido por la propia Elena Ramírez, acompañado por la Banda Municipal Centenario, bajo la conducción de Feliciano Ramírez. Además, se contará con la participación de las compañías Son y Luna, Jóvenes Zapateadores, Son Candela, Bailadores de Negro, Ángulo Alterno, Laura Rebolloso, Siquisirí y ¡Así le dijeron a mi hermana…!

La riqueza cultural y artística de Tlacotalpan será también la base fundamental de la serie de actividades académicas que se ofrecerán en esta edición, con los talleres de zapateado tradicional, impartido por Ernesto Luna Ramírez, música y canto jarocho, a cargo de Marcelo González, y manualidades de la región, por María Luisa Ávila.

Asimismo, la maestra Magali Herrera dictará la conferencia Las tradiciones de las fiestas decembrinas en Tlacotalpan, Álvaro Zarrabal resaltará las bellezas y riquezas del estado con la conferencia Tlacotalpan, Patrimonio Cultural de la Humanidad, y Elena Ramírez dictará las conferencias Recorrido de la rama por la ciudad y La evolución de la vestimenta jarocha.

“Elena Ramírez es bailadora y maestra de la Casa de la Cultura; es a quien le dedicamos el festival, y quien nos ha inspirado para hacer el trabajo que ahora vamos a presentar”, explicó la titular del festival.

Recordó que el encuentro inició como un gran fandango y a través del tiempo se han generado actividades alternas como el seminario de non jarocho. “Trabajamos durante todo el año. El seminario lo realizamos tanto en diciembre, como en Semana Santa y en verano. Es para toda la familia y para todos los niveles, desde los profesionales y estudiantes hasta la gente que solo quiere aprender a bailar. Tenemos también una gran audiencia de niños, y en general un gran impacto entre el público.”

En 2010, el Instituto Educacional de la Danza Nandehui y la Casa de la Cultura Agustín Lara de Tlacotalpan organizaron la primera edición del Festival Son y Tradición, el cual se ha convertido en una de las fiestas más importantes de Tlacotalpan y de la región del Papaloapan.

“Es un festival que pretende rescatar las prácticas culturales, así como crear una plataforma para el son jarocho como raíz e inspiración de la música y la danza de la región. Está dirigido al público que disfruta las fiestas decembrinas en la cuenca del Papaloapan, y su finalidad es sensibilizar a la sociedad en general en estas fechas en las que la tradición de la zona del Papaloapan es muy importante. Ya estamos tratando de abrir una plataforma a nivel internacional; estamos en el proceso y poco a poco lo lograremos”, agregó.

“Es muy representativo el movimiento del son jarocho en la actualidad, y esto significa que está vivo. Nosotros en el fandango, que celebramos el 29 de diciembre, y de donde surgió el festival, recibimos alrededor de 200 músicos y bailarines de la región. Es un momento especial para nosotros e invitamos a todos a que vengan porque realmente vale la pena vivir la tradición decembrina de Tlacotalpan y gozar la ciudad con el son jarocho”, concluyó.

Descanse en paz, Guillermina Bravo.  El Instituto Nacional de Bellas Artes llevará a cabo un homenaje de cuerpo presente a la bailarina y coreógrafa Guillermina Bravo, este viernes 8 de noviembre en el Palacio de Bellas Artes, de las 12:00 a las 14:00 horas.
Ella nació en Chacaltianguis, Veracruz, el 13 de noviembre de 1920. Vivió en varias ciudades del país y a finales de la década de los veinte se trasladó con su familia a la Ciudad de México. En 1936 ingresó al Conservatorio Nacional de Música y tuvo como maestros a Manuel M. Ponce y Candelario Huízar, miembros de la primera generación de compositores de la llamada música nacionalista mexicana.

Paralelamente a los estudios de música, Bravo se matriculó en la única escuela oficial de danza de esa época, la Escuela Nacional de Danza, perteneciente al departamento de Bellas Artes, y la cual estaba bajo la dirección de Nellie Campobello. Sus maestros fueron las hermanas Nellie y Gloria Campobello, Xenia Zarina, Ernesto Agüero y Tessy Marcué, y en danza moderna, la estadounidense Dora Duby.

Luego de recibir instrucciones de ballet por la maestra Estrella Morales, en 1939 inició su primer acercamiento profesional con la recién llegada a México, la bailarina y coreógrafa norteamericana Waldeen, quien un año después la invita a bailar con el Ballet de Bellas Artes. Bravo y Ana Mérida crean el Ballet Waldeen, así como la Academia Mexicana de la Danza, impulsada por el compositor Carlos Chávez y bajo los auspicios de José Vasconcelos. En 1948 funda el Ballet Nacional de México, que se mantuvo vigente hasta su desaparición en 2006.

La maestra Guillermina Bravo cuenta con alrededor de 57 montajes de su autoría, y a lo largo de su carrera fue objeto de numerosos reconocimientos, como el premio José Limón (1989) y el premio Nacional de Ciencias y Artes (1979), convirtiéndose en la primera mujer en obtener este galardón. En 1993, en el marco del Festival de Danza de San Luis Potosí, se creó el premio que lleva su nombre. Fue designada desde 1994 como creadora emérita del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

El 19 de febrero de 2011 el Instituto Nacional de Bellas Artes rindió un tributo a Guillermina Bravo por sus 90 años de vida.

(INBA)

Presentará el programa Y si vivo cien años, cien años pienso en ti, esta noche de 6 de septiembre a las 20:00 horas en el Teatro de la Danza, dentro del 17º Festival Patria Grande.

La Compañía de Danza Folklórica Matlacihua fue creada en 2007 como una iniciativa de estudiantes de la Escuela Nacional de Danza Folklórica del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), con el fin de proponer una nueva visión de las tradiciones dancísticas del folklor mexicano. A lo largo de su trayectoria ha participado en reconocidos encuentros artísticos y culturales con una propuesta novedosa en cuanto a la concepción y al diseño de sus espectáculos.

La agrupación estará presente en el 17º Festival Patria Grande, organizado por el INBA, hoy 6 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Teatro de la Danza. “Matlacihua trata de dar a conocer la danza de una manera diferente, para que el público conozca una propuesta diferente, en la que, además de ver baile, se lleve un poco de historia, leyendas y enseñanza de las tradiciones mexicanas”, afirmó en entrevista la directora del grupo, América Covarrubias.

Bajo esta visión, Matlacihua ofrecerá el programa Y si vivo cien años, cien años pienso en ti, un homenaje dancístico a Pedro Infante, en el que se realiza una especie de reseña de tres películas en las que participó el icono del cine mexicano: Los tres huastecos, representado por el estado de Tamaulipas; El mil amores (Veracruz), y Dos tipos de cuidado (Jalisco).

“Es una idea que tuve hace cuatro años. Quise relacionar de forma original al cine nacional con la danza tradicional mexicana. Traté de enlazar lo más representativo de nuestro cine, como Pedro Infante, con la música y la danza”, apuntó.

La Compañía de Danza Folklórica Matlacihua ha estado presente en el Encuentro de Jaraneros de la Ciudad de México, el Día Internacional de la Danza y en el musical Si nos dejan, realizado en homenaje a la fallecida Lucha Reyes.

A decir de la bailarina, la Escuela Nacional de Danza Folklórica del INBA le dio a la compañía todas las bases, la técnica y el repertorio para ejercer su profesión: “Esta escuela ha sido todo para nosotros y, teniendo las bases de la danza folklórica, quise transformar la forma de representarla, que no solo sea baile, para que el público pueda llevarse algo más.

“Actualmente, la danza folklórica no se valora tanto como uno quisiera, y se le da más importancia a otras disciplinas. El Festival Patria Grande es una buena oportunidad para que el público pueda conocer nuevas propuestas y para que las nuevas compañías puedan presentar su trabajo”, concluyó.