Durante el periodo de exhibición de la muestra Manuel Álvarez Bravo. Una biografía cultural, que se presenta hasta el 3 de marzo, el Museo del Palacio de Bellas Artes ofrece todos los miércoles del 30 de enero al 27 de febrero, a partir de las 17 horas, el ciclo de cine titulado “Manuel Álvarez Bravo: 24 cuadros por segundo”, comentado por el especialista en cine Erick Estrada, en el Área de Murales y la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Este ciclo fue abierto con la proyección de la película La Perla (1947), la cual fue dirigida por Emilio “Indio” Fernández y fotografiada por Gabriel Figueroa. En esa cinta, Manuel Álvarez Bravo hizo los stills (o foto fijas). Fue la época en que Fernández y Figueroa apoyaron su entrada al sindicato de fotógrafos de cine, mismo que tenía que dar su aval para que el fotógrafo pudiera filmar ficciones.

El miércoles 6 de febrero se presentó Un retrato de Diego, la revolución de la mirada (2007), dirigida por Gabriel Figueroa Flores y Diego López. La fotografía del material original corrió a cargo de Manuel Álvarez Bravo.

Sin haber obtenido el permiso del sindicato para filmar ficciones, Álvarez Bravo se centra en el trabajo documental y realiza este trabajo alrededor de Diego Rivera en el que compite con el pintor en la construcción del encuadre. Se trata del material que hizo en su momento, rescatado y montado, por el hijo de Gabriel Figueroa y el nieto de Diego Rivera.

Para el 13 de febrero se exhibirá la película Nazarín (1959). Dirigida por Luis Buñuel, Álvarez Bravo consigue la oportunidad de realizar los stills para una de las mejores películas de la historia del cine mexicano.

El 20 de febrero se proyectará Una familia de tantas (1948). La dirección y fotografía corrieron a cargo de Alejandro Galindo y José Ortiz Ramos, respectivamente. Esta cinta muestra las distintas formas en que las historias eran contadas en el cine de ese entonces.

Para cerrar este ciclo se llevará a cabo la Plática Manuel Álvarez Bravo y el cine, el miércoles 27 de febrero. Dicha actividad tendrá como eje central la figura de Manuel Álvarez Bravo y su complicada relación con el cine, sus contemporáneos, y los varios y valiosos experimentos que llevó a cabo con su cámara. Del mismo modo, se ahondará en las diferencias entre su trabajo como fotógrafo y como cineasta.

Cabe mencionar que, como parte de las actividades complementarias a esta muestra, el sábado 16 de febrero, a partir de las 13 horas, se ofrecerá el taller infantil Escribiendo el diario de Manuel Álvarez Bravo, el cual será impartido por el Departamento de Mediación y Programas Académicos del museo. Asimismo, el sábado 2 de marzo el recinto recibirá la visita de niños para niños, a las 13:00 horas, en las salas de exposición.

El objetivo de la exposición de Álvarez Bravo es realizar una biografía cultural suya “sin anécdotas ni fechas”, para acercarse a su complejo mundo y su proceso de creación artística, ya que sus imágenes consiguen transformar los documentos en monumentos.

Este proyecto es una biografía intelectual que retrata a uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX. Presenta varias facetas de un personaje decisivo en la historia de la fotografía.

Manuel Álvarez Bravo. Una biografía cultural está conformada por una selección de más de 300 piezas que incluyen obra plástica de destacados autores mexicanos, estampas de artistas nacionales y extranjeros, fotografías del autor y sus contemporáneos, piezas de arte prehispánico y popular, además de libros, catálogos, revistas y carteles.

Nacido hace 110 años, el también llamado artista de la lente, poseía como fotógrafo a los 27 años de edad, “una vaga y leve abstracción que dota sus pruebas con impreciso, pero intenso aroma poético”. Más tarde, Xavier Villaurrutia diría en su momento que fue un “poeta de la imagen”.

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