No todos los días se tiene oportunidad de conocer a una persona que haya hecho o esté haciendo algo extraordinario. Y Bertha Corte, a quien pude tratar a fines de la semana pasada, es una de esas personas fuera de serie.

Mexicana, residente en Australia desde hace años y casada con un australiano, realizó la proeza de recorrer en bicicleta todo el perímetro de ese país, que como bien se sabe, es una enorme isla-continente de casi 7.7 millones de kilómetros cuadrados (cerca de cuatro veces mayor que México).

Juan José Morales

Cicilistas Bertha Corte

Sonriente, Bertha Corte —cuarta de izquierda a derecha— posa en la Universidad del Caribe en Cancún con un grupo de ciclistas que le pidieron encabezar una rodada por las principales avenidas de la ciudad. Al término del trayecto le esperaba un homenaje sorpresa en la Plaza de la Reforma, frente al ayuntamiento.

Fueron más de 15 mil kilómetros los que se mantuvo sobre el sillín de su bicicleta, día tras día, para cumplir su hazaña. Pero no fue solamente la distancia, sino también el aislamiento, la soledad, los peligros, el calor durante el día, el frío por las noches en ese clima desértico, el sol inclemente, los perros salvajes y otros muchos factores los que contribuyeron a hacer excepcionalmente duro el recorrido. ´

Bertha CorteSufrió, por ejemplo, ataques de dingos, los perros salvajes de Australia. Debió soportar el hedor y las nubes de moscas —contra los cuales se protegía cubriéndose el rostro con tela de mosquitero para que no se le metieran en ojos, oídos, nariz y boca—, porque como en Australia no hay animales carroñeros que devoren los cadáveres de otros animales, los numerosos canguros atropellados por los grandes camiones o muertos por otras causas permanecen pudriéndose al borde de los caminos.

En todo ese vasto país hay apenas media docena de grandes ciudades. Y las carreteras, incluso la que contornea la isla y comunica a todas esas urbes, tienen larguísimos tramos carentes de vida humana. En la costa sur, por ejemplo —relata Bertha— hay un trecho de casi dos mil kilómetros sin una sola población. Lo único que se encuentra, cada 150 kilómetros, es una estación de gasolina y un pequeño restaurante.

Pero a estas alturas los lectores se estarán preguntando por qué esta mexicana, que sólo había montado bicicleta en su infancia, decidió a los 52 años de edad realizar semejante hazaña. Lo hizo —dice— para mejorar la imagen de México y los mexicanos.

En Australia —explica— la imagen que se tiene de México es la de un país corrupto, sucio, atrasado, primitivo, plagado de narcotraficantes, en que la delincuencia ha sentado sus reales y el cual nadie quisiera visitar para no exponerse a ser asaltado o muerto. Pero —añade— si bien hay mucho de eso, México y los mexicanos también tenemos muchas cosas buenas. En busca de una manera de darlas a conocer, ideó emprender ese épico viaje —con sus propios recursos, sin patrocinio de ninguna autoridad o empresa—, para que así, al llamar la atención de los medios de comunicación en las poblaciones y ciudades que tocara en el recorrido, tuviera la oportunidad de hablar de México.

Culminó exitosamente el periplo. Y no se quedó en eso. También recorrió a pedal Nueva Zelanda, país vecino a Australia, y en México, sobre su bicicleta, ya recorrió de punta a punta —1,800 kilómetros— la península de la Baja California, dio la vuelta al altiplano del norte y cubrió a la inversa el trayecto de que se habla en el famoso corrido del caballo blanco, que partió de Guadalajara y llegó hasta Ensenada, precisamente en la Baja California.

Actualmente, está completando el recorrido del litoral del Golfo de México y el Caribe. Lo inició en Matamoros, pasó por el peligroso Tamaulipas, siguió por el no menos peligroso Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán, y está ya próxima a llegar a Chetumal. De ahí se trasladará en autobús hasta Tapachula, en Chiapas, para emprender el pedaleo por todo el litoral mexicano del Pacífico.

Mucho más quisiéramos escribir sobre Bertha Corte, pero el espacio llegó a su límite. Quien quiera tener más información y seguirla en sus recorridos, puede sin embargo visitar su página de Facebook. Para ello no se requiere más que marcar su nombre, Bertha Corte, en cualquier buscador.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

Buscando promover una vida enfocada al cuidado del medio ambiente, se llevará a cabo una rodada en bicis este sábado 15 de marzo. La Iniciativa parte de La Casa de Toño, restaurante de comida mexicana casera de gran tradición, BiciGourmet y Pedaliers, grupos dedicados al ciclismo.

Los miembros de estos grupos ciclistas, preocupados por impulsar a todos a crear una comunidad más amable y sustentable, saldrán desde el Parque Las Arboledas (Pilares y Pestalozzi), ubicado en la Colonia del Valle de la Ciudad de México rumbo a las colonias Santa María la Ribera y Clavería para visitar ahí dos de las 13 sucursales de La Casa de Toño.

En el restaurante La Casa de Toño de Santa María la Ribera, los ciclistas podrán degustar una entrada y un plato fuerte como unas quesadillas, unas flautas o tostadas de varios guisos o bien el tradicional pozole de La Casa de Toño, el platillo estrella de este lugar. Después saldrán hacia la sucursal en Clavería donde podrán disfrutar de un delicioso postre como puede ser el flan de la abuela o napolitano, o bien arroz con leche.

De acuerdo a BiciGourmet, la bicicleta tiene el poder de crear un mejor ambiente, comunidad y ciudadanía, es por eso que el grupo de ciclistas se reúne cada quince días y recorren la ciudad para finalizar su rodada en un restaurante.

Por otro lado Pedaliers es una consultora especializada en ciclismo urbano y promueven un el desarrollo de esta actividad de manera responsable y segura en México.

“En La Casa de Toño nos sentimos muy complacidos de formar parte de este esfuerzo de la comunidad ciclista por promover el uso de la bicicleta como una manera más sustentable de viajar y así cuidar el medio ambiente”, dijo Eduardo Quiróz, Director Operativo de La Casa de Toño. “Agradecemos tanto a BiciGourmet como a Pedaliers por hacernos parte de este evento e invitamos a todas las personas a probar la deliciosa comida de nuestro restaurante que, además de estar hecha con ingredientes 100% naturales y tradicionales de México, haremos que se sientan como en su casa”, agregó.

También en algunos recorridos, los miembros de BiciGourmet incluyen lugares culturales como galerías de arte, museos, conciertos, ferias, exposiciones.

La salida es las 3:30 de la tarde del parque de Pilares y Pestalozzi, previo registro en BiciGourmet.com.mx

Con la finalidad de  crear conciencia en las personas sobre la importancia de usar bicicleta como un medio de transporte no contaminante, desde hace más de una década se realiza en varias partes de todo el mundo el Bicycle Film Festival (BFF).

El Instituto Nacional de Bellas Artes no es ajeno a esa celebración, y en uno de sus espacios más emblemáticos, el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, se llevará a cabo los días 8 y 9 de noviembre, a partir de las 19:00 y 16:00 horas, respectivamente, el ciclo “Bike Movies”, compuesto por cinco programas diferentes. Cada uno tendrá un costo de 40 pesos por persona.

Otros espacios en los que se realizará el BFF son El Imperial, la Galería Prophaeta (donde se presentan ilustraciones de Acamonchi, Alex Bolio, Bronia Stewart, Elizabeth Cacho, Erik Foss, Fernando Eimbcke, Julia Chiang, Matt Lingo, Miguel Calderón, Peter Sutherland, Rodolfo Morales y Stefan Ruiz), la Cineteca Nacional y Tótem canadiense, entre otros sitios públicos y privados. En algunos lugares la entrada es libre y en otros el precio es variable.

El BFF celebra cada fin de año todos los estilos de bicicletas, por ello se ha convertido en un original festival de cine independiente. Además, es un punto de unión entre el mundo de la bicicleta y la cultura, a través de la música, el arte y el cine.

Aseguran los organizadores que “la cultura ciclista se gesta en la calle: la gente pedalea para ir a trabajar, estudiar o simplemente por el placer de hacerlo; recicla sus viejas bicicletas; se junta para practicar trucos con los amigos, o se anima a jugar un partido de Bike Polo. Es el renacimiento de la bicicleta”.

Brendt Barbur, director y fundador de BFF.

Toda esa aventura comenzó cuando Brendt Barbur, director y fundador de BFF, fue arrollado por un autobús mientras viajaba en su bicicleta por las calles de Nueva York.

Disgustado por el trato que se le da al ciclista, decidió tomar acciones para mostrar que la bicicleta es el medio de transporte idóneo. El arte y el cine los retomó como satélites potenciales y poco convencionales para comunicar su postura.

Estableció el BFF en el año 2001. Este festival “eleva y refuerza el perfil de los individuos rodantes, quienes, además de marcar tendencia y promover un estilo de vida saludable, se identifican con la imagen en movimiento, el diseño vanguardista y la música”, afirmó.

Desde hace 13 años, el BFF se ha llevado adelante en más de 40 ciudades de todo el mundo, como Viena, Tokio, Estambul y Toronto. La ciudad de México se ha unido a este movimiento desde hace algunos años atrás.

El BFF se realizará hasta el 10 de noviembre en diferentes espacios culturales de la capital del país.