En un artículo publicado anteriormente en nuestro sitio mencionamos que el 03 y 04 de mayo llegaría, por primera vez fuera de Estados Unidos y, por consiguiente, la primera edición en nuestro país, el festival de música electrónica Electric Zoo. Ahora, luego de cambios de fecha y locación, el evento se celebró el domingo 04 y lunes 05 de mayo en la Arena Ciudad de México.

Por Guillermo Aguilera C. @GeCeACe y Víctor Manuel Aguilera C. @juanoctambulo 

Electric Zoo MX Mainstage

Antecedentes

Desde 2009, en la isla Randall de Nueva York, la compañía Made Event ha producido anualmente, durante el fin de semana anterior al día del trabajo estadounidense, un gran festival de música electrónica que reúne a muchos de los principales DJs de diferentes géneros a nivel mundial.

La primera edición del 05 y 06 de septiembre constó de cuatro escenarios a los que se presentaron 26,000 personas para ver a 55 artistas como Armin van Buuren, Deadmau5 y David Guetta. El evento fue exitoso, pues en 2011 se expandió a 3 días, participaron más de 100 artistas y hubo 85,000 asistentes.

El último día del festival del año pasado se canceló por “serios riesgos de salud” cuando cuatro asistentes enfermaron y dos murieron durante los primeros días, debido al consumo excesivo de estupefacientes como el MDMA, mejor conocido como “éxtasis” o “Molly”.

Ubicación y fecha
Pese a que el lineup fue muy bueno y diverso por abarcar artistas de diferentes géneros y estilos musicales, con la participación de los Top Djs internacionales y el actual número uno del mundo, Hardwell, es probable que la ubicación y fechas elegidas para el evento lo hayan afectado negativamente.

Aunque ese fin de semana hubo un puente por el día del trabajo, el hecho de que terminara el martes en la madrugada pudo haber propiciado que mucha gente no asistiera debido a compromisos con la escuela o trabajo.

Pero, sobre todo, la Arena Ciudad de México se ha caracterizado porque rara vez se llena, quizá debido a la zona donde se encuentra (de difícil acceso y muy al norte del Distrito Federal), o por falta de difusión de sus propios eventos. Además, ese no es el espacio idóneo para un festival pensado originalmente para hacerse al aire libre.

Por otro lado, el estacionamiento gratuito es un arma de doble filo: representa una enorme ventaja para quienes viajan en auto (lo cual, debido a su localización, es ideal no sólo por la distancia sino porque el camino desde el Metro Ferrería hasta el recinto es peligroso), pero al momento de salir se produce un cuello de botella en el que es posible quedarse atrapado más de una hora.

Escenarios
Para este festival se prepararon tres escenarios. El mainstage se ubicó en el salón principal de la Arena, donde normalmente se presentan todos los espectáculos. Allí se construyó una enorme pirámide de leds que proyectaba diferentes imágenes y animaciones con cada DJ.

Ahí el problema fue la movilidad, pues la parte inferior siempre estuvo repleta y había enormes filas de personas para ingresar a ese espacio. La entrada y salida de esa área era un calvario, por lo que era más conveniente ver todo desde las gradas, aunque esto producía una sensación de distanciamiento, literal y figurativamente.

Cabe mencionar que una de las principales ideas de un festival con varios escenarios es facilitar la movilidad entre uno y otro, de modo que el público pueda ver a todos los artistas de su preferencia. Resulta evidente que la Arena Ciudad de México no fue construida con este propósito.

Electric Zoo MX, Open air stage

El Open Air Stage fue un escenario al aire libre en un terreno con mucho espacio vacío, quizá porque todos estaban atorados en el principal. La poca gente que bailaba ahí podía ver una calavera de LEDs con muchas luces, además de asfixiarse con el polvo que se levantaba con cada salto, debido a que no se colocó una alfombra para cubrir la tierra del lugar. Este problema se ha repetido en otros festivales como el Vive One Music + Arts Festival y el Electric Daisy Carnival, sin mostrar señas de que algún día aprenderán la lección (quizá no creen que valga la pena invertir en eso).

Finalmente, el escenario Sunday School se colocó en una esquina del recinto, en un cruce con unas escaleras. Este era demasiado pequeño y si bien es cierto que los géneros musicales que ahí se escucharon (techno, deep house y progressive house) no son tan populares, los gigantes que llegaron a representar estos sonidos, como Sasha, Danny Tenaglia y Pete Tong, leyendas de la electrónica en general, debieron lucirse en un espacio que les quedó muy chico.

@carlosbelatti, Electric Zoo MX

Producción
El sonido en general no tuvo problemas, pero Alive Entertainment de nuevo hizo de las suyas y, como en todos sus eventos, dejó el volumen bajo durante gran parte del festival y lo subió únicamente con los headliners. Al parecer nunca entenderán que están produciendo un festival, no un concierto, y que todos los artistas merecen escucharse con los mismos altos decibeles.

Además, a comparación de otros festivales de este género, hubo poca pirotecnia y papirotecnia, que se han vuelto parte integral de estos eventos. En cuanto a información, se envió el horario por Internet, aunque durante el festival no hubo folletos. Lo que sí colocaron fueron mapas en algunas de las columnas de la Arena.

Aunque la producción de Made Event se notó, se repitió algo que ha ocurrido en muchos festivales mexicanos: no hubo control para la venta de bebidas alcohólicas. Era posible ver menores de edad en estado de ebriedad y uno que otro ya vomitando por su avanzada intoxicación.

Conclusión
Puede resumirse que el festival fue mucho mejor que la fatídica y nefasta producción del Electric Planet, aunque no consiguió superar o siquiera acercarse a la del Electric Daisy Carnival. En general fue un evento disfrutable pero las fechas y sobre todo la locación elegida afectaron grave y negativamente la experiencia.

Pese a todo, los asistentes que bailaban en el escenario principal se notaban muy contentos. Esto demuestra que los mexicanos disfrutamos realmente de estos festivales (no por nada hay cada vez más), aunque no debemos bajar la guardia y conformarnos, pues esto favorece la mediocridad de las producciones.

** Cuando Guillermo Aguilera C. no está trabajando como ingeniero en computación, está mezclando diferentes géneros de música electrónica. Escúchalo aquí.

Víctor Aguilera ama la música tanto como el cine. Colabora en Supermexicanos y otros sitios web.