Inició ayer, en el marco de la conmemoración de los 400 años de la llegada de la Misión Hasekura a México, el ciclo japonés de cine Honor, acero y sangre: Cine samurái, que la Cineteca Nacional, en colaboración con la Fundación Japón, proyectará hasta el domingo 28 del presente mes.
En la Sala 2, Salvador Toscano, se proyectó El ocaso del samurái (Japón, 2002), primera parte de la trilogía de Yōji Yamada, donde se retrata la figura del samurái crepuscular en decadencia, en una década en la que los samuráis comenzaron a desaparecer, previo a la Guerra Civil en Japón.

La Cineteca Nacional y la Fundación Japón unen esfuerzos en el ciclo de cine dedicado a uno de los referentes históricos de Japón, el samurái, con motivo de la Misión Hasekura, que zarpó de tierras niponas rumbo a la Nueva España el 28 de octubre de 1613 comandada por el guerrero samurái Tsunenaga Hasekura y el fraile franciscano Luis Sotelo como embajadores. Luego de un viaje de tres meses la tripulación Hasekura arribó al puerto de Acapulco, con el objetivo de establecer relaciones bilaterales con México que desde entonces prevalecen.

Honor, acero y sangre: Cine samurái se exhibirá en salas de la Cineteca Nacional hasta el 28 de julio, e incluye títulos que reflejan el código de honor y valentía de una de las figuras míticas de la historia de Japón. Algunos títulos que conforman el ciclo son: La novia del Castillo del Fénix (Japón, 1957), La gran masacre (Japón, 1964), La cruel historia del fin de los Tokugawa (Japón, 1964), Venganza en venta (Japón, 2001), y El último ronin (Japón, 2010), entre otras.