Falsas y peligrosas: las perlas vaginales

0

En México y otros países, se venden actualmente por Internet las llamadas —así, en inglés— Herbal Womb Detox Pearls, o perlas vaginales herbales Detox, las cuales se introducen en la vagina y supuestamente sirven para “limpiar el útero y devolverle su equilibrio”. Pero ni son perlas, ni limpian el útero ni le devuelven equilibrio alguno. Por lo contrario, pueden poner en grave riesgo la salud de quienes las usen.

Juan José Morales

Estas llamadas perlas, en realidad son pequeñas bolas de hierbas aromáticas envueltas en una malla o redecilla. Según su publicidad, son desintoxicantes. Si se introducen tres de ellas en la vagina y se dejan ahí por uno, dos o un máximo de tres días, como recomiendan sus fabricantes, ayudarán a eliminar las toxinas que pudieran haberse acumulado en esa parte del organismo.

Estas son las llamadas perlas vaginales desintoxicantes, que de perlas sólo tienen el nombre. Son pequeños paquetes de hierbas aromáticas cuya composición, por lo demás, se desconoce ya que, por no ser medicamentos, no están sujetas a los rigurosos escrutinios de las autoridades sanitarias. Es más: se venden sin control alguno y nunca se han hecho estudios médicos para determinar sus efectos.

Estas son las llamadas perlas vaginales desintoxicantes, que de perlas sólo tienen el nombre. Son pequeños paquetes de hierbas aromáticas cuya composición, por lo demás, se desconoce ya que, por no ser medicamentos, no están sujetas a los rigurosos escrutinios de las autoridades sanitarias. Es más: se venden sin control alguno y nunca se han hecho estudios médicos para determinar sus efectos.

Igualmente, se dice que “ayudan a corregir” problemas tales como quistes de los ovarios y la endometriosis, que es un crecimiento anormal de tejido fuera del útero. Un tipo especial sirve, al decir de la publicidad, para vigorizar o reforzar la vagina, volviéndola más apretada, con lo cual el canal vaginal se estrecha y durante la penetración aumenta el placer sexual, tanto del hombre como de la mujer. Y hay incluso unas que, dicen los anuncios, han sido especialmente proyectadas para ayudar a combatir la vaginosis bacteriana.

Los fabricantes, sin embargo, tienen buen cuidado —para eludir cualquier responsabilidad— de decir que no son medicamentos sino un “tratamiento holístico” y una “alternativa herbal naturista sobre cuyo uso las mujeres pueden decidir de manera conciente e informada”. Dicen asimismo que ellos —los fabricantes de las falsas perlas— no son profesionales de la medicina y que las mujeres que deseen usarlas deberían buscar consejo de su médico. En otras palabras: quien las use lo hará bajo su propio riesgo, y si le ocasionan algún problema, es asunto suyo, no del fabricante.

Pero difícilmente un médico recomendaría a ninguna mujer meterse en la vagina semejante amasijo de hierbas, pues como sabe cualquier ginecólogo, la vagina se limpia por sí sola. No necesita productos “desintoxicantes”. Contiene además bacterias inofensivas que le sirven de protección —al igual que las hay en otros muchos lugares del organismo— y las llamadas perlas pueden convertirse en focos de infección al acumular bacterias de otro tipo, realmente dañinas, capaces de provocar serios trastornos.

Por ejemplo, vaginosis bacteriana, que como su nombre indica, es una infección causada por bacterias, o la candidiasis, la cual se debe a la proliferación de hongos de la especie Candida albicans. En casos extremos, si la infección es muy severa, puede presentarse el llamado choque tóxico, muy difícil de tratar y a menudo mortal. Este problema, dicho sea de paso, se ha observado en mujeres que se dejan insertado por mucho tiempo un tampón.

En condiciones normales, repetimos, la vagina no necesita limpieza alguna. Es como esos hornos que eliminan la cochambre por sí mismos. Cualquier anomalía, como sangrado, enrojecimiento de la vulva o parte exterior de la vagina, mal olor, secreciones abundantes y espesas, ardor, irritación o comezón, no es señal de la presencia de toxinas, sino de una infección, y hay que acudir de inmediato al médico.

En cuanto a las afirmaciones sobre el estrechamiento de la vagina, tal efecto sólo podría lograrse con sustancias cáusticas o que provoquen deshidratación, que por supuesto resultan peligrosas.

De modo, pues, amigas lectoras, que no les digan, que no les cuenten. Meterse perlas herbales en la vagina puede acarrearles una grave y quizá mortal infección.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

 

Expresa tus ideas

Quieres tener tu propia personalidad?...
consigue tu gravatar!