Quintana Roo. Dinero esfumado, pero cuentas impolutas.

0

CongresoQRA mi correo llegó un interesante documento sobre el gobierno de Quintana Roo: el “Dictamen con minuta de decreto por el que la H. XIV Legislatura del Estado, aprueba la cuenta pública del Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo, ejercicio fiscal 2014”.

Como se sabe, ese instituto de largo nombre, llamado IPAE en forma abreviada, es la dependencia —encabezada por el propio gobernador y el secretario de Hacienda— que controla todos los terrenos, edificios y demás bienes inmuebles propiedad del gobierno del estado. Por tanto, sus cuentas deben ser revisadas y en su caso aprobadas o rechazadas por el congreso estatal.

Juan José Morales

Pues bien, de acuerdo con el dictamen en cuestión, los legisladores que lo elaboraron no encontraron la menor mácula en las cuentas del IPAE durante el año pasado. Les pareció absolutamente normal que, habiendo gastado menos de nueve millones de pesos en la construcción de cinco obras, haya perdido en ese lapso más de 160 millones.

En efecto, en el dictamen se asienta que el IPAE tuvo ingresos por 157.8 millones de pesos en números redondos, pero egresos por $318.4 millones. Hecha la resta correspondiente se llega a ese resultado: una pérdida de $160.6 millones.

¿Dónde fue a parar esa millonada? Misterio. En las —a juicio de los legisladores— claras e impecables cuentas del IPAE, aparece un obeso renglón de egresos que suman poco más de esa cantidad, por concepto de Transferencias, Asignaciones, Subsidios y Otras Ayudas.

¿A quién, cómo y por qué se transfirió, asignó, subsidió o ayudó? No se especifica. Si se intenta buscar información en el rubro del portal del IPAE marcado “Destinatarios de recursos públicos”, la respuesta es: “NO APLICA debido a que el Instituto no ha hecho entrega alguna de recursos públicos.” Idéntica respuesta se obtiene en el portal de la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Poder Ejecutivo. Cabe entonces preguntarse: si lo transferido, asignado, etc., no provino de recursos públicos, ¿de dónde vino ese dinero?

Tenemos así el misterioso caso de 160 millones de pesos que no se sabe de dónde vinieron ni a manos de quién fueron a parar.

Pero todavía hay más. En las cuentas del IPAE aprobadas por los diputados miembros de la comisión de hacienda, en el rubro Otros Gas-tos y Pérdidas Extraordinarias aparece una también muy obesa partida de más de $45.2 millones por concepto de Disminución de Inventario de Mercancías para Venta.

¿Qué mercancías eran? ¿Por qué disminuyó el inventario? ¿Hubo un incendio, una inundación o un maremoto que las destruyera? ¿Fue-ron robadas? El asunto también está envuelto en el misterio. Sobre todo porque lo que maneja el IPAE no son mercancías sino bienes inmuebles. Y la disminución del inventario no es cosa menor. No se trata de unos cuantos cientos o miles de pesos, sino de más de 45 millones. Sin embargo a los diputados y diputadas les pareció enteramente normal que se esfumaran. A su juicio, las cuentas que rindió el IPAE “presentan en forma razonable (su) situación financiera” y por lo tanto, “esta Comisión que dictamina considera procedente la aprobación de la Cuenta Pública que se analiza, en los términos planteados en el Informe de Resultados base de este dictamen”.

Aprobada, pues.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

Expresa tus ideas

Quieres tener tu propia personalidad?...
consigue tu gravatar!