Manglares y elefantes blancos

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Lo que se pretende hacer en el Malecón Tajamar en Cancún—y para lo cual se ha arrasado ya gran parte de la vegetación de manglar ahí existente— es edificar un gran centro comercial, con las consabidas plazas, tiendas de cadenas comerciales, restaurantes de franquicias, y demás establecimientos usuales en esos lugares.

Pero mi gran pregunta es: ¿realmente vale la pena hacerlo? Y no seré yo quien intente responderla, sino los urbanistas. Y es que, después de ver la situación de numerosos centros comerciales en Cancún, surge la duda de si el que se planea construir en Tajamar tendrá buen éxito o se convertirá en un elefante blanco más, con el consiguiente e irreparable perjuicio para quienes inviertan en la compra de locales para sus negocios.

Juan José Morales

MallVacio

El modelo de grandes plazas comerciales está en decadencia en Estados Unidos, como muestra este panorama de una de ellas en Nashville, en el estado de Tennessee. Tiendas, restaurantes y demás negocios —incluso algunos de gran tamaño pertenecientes a poderosas cadenas— han ido cerrando a medida que el público deja de acudir a esos lugares.

En efecto, basta recorrer Cancún para encontrar por todas partes plazas comerciales de los más diversos tamaños, con un alto porcentaje —a veces la mayoría— de sus locales cerrados o aún funcionando pero con letreros que anuncian su traspaso. Esto ocurre incluso en algunas que tuvieron su época de esplendor. Lo mismo se observa en otros lugares. Por ejemplo, en Majahual, donde el gran centro comercial situado en las afueras del puerto de cruceros —del que se esperaba fuera muy exitoso por la afluencia de pasajeros de los buques— es ahora una especie de pueblo fantasma, con todos, absolutamente todos, sus locales vacíos porque fueron cerrando uno tras otro ante la falta de clientes. Sus propietarios han tenido que resignarse a perder su inversión, porque a nadie le interesa comprarlos o rentarlos.

Ahí estriba el meollo de la cuestión: construir y vender plazas y locales comerciales ha sido por muchos años un buen negocio. Lograr que las tiendas, restaurantes y demás empresas que ahí se establezcan sean un buen negocio, es otra cosa muy diferente.

Por lo demás —y los expertos lo saben muy bien— el modelo norteamericano de grandes plazas comerciales ya está en decadencia en su propia cuna, Estados Unidos. Ya había yo oído hablar de ello, pero tuve ocasión de comprobarlo directamente en mi reciente viaje a ese país. En las ciudades grandes, medianas y pequeñas que visité —Baltimore, Washington, Kenosha, Milwaukee, Nashville, Green Bay y Los Ángeles—, el panorama en los centros comerciales era esencialmente el mismo: poca presencia e incluso ausencia casi total de público, numerosos locales vacíos y reducido o mínimo movimiento comercial. Algunos de esos grandes establecimientos, ciertamente siguen a flote, pero sin duda no pasará mucho tiempo sin que corran una suerte parecida.

Lo que sucede —me explicaban amigos y conocidos que han vivido en Estados Unidos por mucho tiempo— es que la forma de vida y los hábitos de compra de los norteamericanos están cambiando. A las nuevas generaciones ya no les gusta vivir en los suburbios, en la típica casita unifamiliar en un amplio terreno y rodeada de césped, sino que prefieren las zonas céntricas de las ciudades. Y las grandes plazas comerciales suburbanas han pasado de moda.

Más aún: el comercio electrónico, con sus compras vía Internet, está desplazando al comercio tradicional en que el comprador acude a la tienda. Y si bien las ventas por vía electrónica aún no se generalizan en México, es de suponerse que no pasará mucho tiempo antes de que tal cosa suceda. Sobre todo porque ya llegó a México el gigante transnacional de ese tipo de comercio.

Malecón Tajamar como gran centro comercial fue proyectado antes de 2005. En aquel entonces, hace más de dos lustros, la situación era muy diferente a la actual en muchos aspectos. Valdría la pena analizar aquel proyecto para saber si es aún adecuado dadas las nuevas condiciones. Quizá una reevaluación evitaría que quienes piensan establecer negocios en ese lugar terminen comprando elefantes blancos.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

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