El anolis verde, un ejemplo actual de evolución

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Todavía hay quienes niegan la teoría de la evolución, a veces con argumentos tan pueriles como “¿quién ha visto a un mono convertirse en hombre?”. Por principio de cuentas, Darwin jamás dijo que el hombre descienda del mono, sino que ambos tuvieron un ancestro común. Y en segundo lugar, la evolución no es un fenómeno instantáneo, que ocurra en una generación, sino a lo largo de muchas… y a veces no de tantas.

Un anolis verde devorando a una mariposa. Obsérvense sus largos dedos, que en la parte inferior están recubiertos por multitud de laminillas que actúan como elementos adhesivos y le permiten caminar sobre superficies lisas y las delgadas y flexibles ramas de los arbustos.

Tal es un caso notable ocurrido en Florida, donde en el curso de apenas 15 años y 20 generaciones, cierta especie de lagartija evolucionó adquiriendo dedos más adecuados para sostenerse en las ramas altas y delgadas de las plantas.

Por Juan José Morales

El animalillo en cuestión, llamado popularmente anolis verde y científicamente Anolis carolinensis, pertenece a cierto grupo de lagartijas del género Anolis, del cual hay unas 350 especies. Se les conoce popularmente como anolis o camaleones. Esto último por la capacidad de algunas de cambiar de color. Habitan principalmente las zonas tropicales de América y la que mencionamos es la única especie de anolis nativa de Estados Unidos. Se le encuentra en el sureste del país.

Pues bien, allá por 1995, unos científicos norteamericanos introdujeron en ciertas pequeñas islas de Florida otra especie del mismo género, el anolis café, Anolis sagrei. Lo hicieron con fines experimentales, para ver qué resultados tendría la interacción de ambas especies. Dejaron pasar el tiempo, y tres lustros después, en 2010 volvieron para indagar lo ocurrido. Los resultados del experimento acaban de darse a conocer en la revista Science y en el informe se dice que en aquellas islas donde fueron introducidos los anolis cubanos, sus congéneres, los verdes, ahora viven en las ramas más altas de los árboles. Aparentemente esto lo hacen para escapar a la competencia o la rivalidad de los ejemplares de la especie invasora. En cambio, en aquellas islas donde no hay anolis café, los verdes mantienen sus mismos hábitos y siguen viviendo en el suelo y en las partes bajas de la vegetación.

Pero lo más importante no es el cambio de comportamiento, sino la transformación física: las patas de los anolis verdes que ahora viven en las alturas se fueron modificando de tal manera que ahora los dedos son mayores y tienen mayor cantidad de laminillas adhesivas. De esta manera pueden afianzarse y sostenerse mejor en las ramas de las alturas, más delgadas y flexibles que las de la parte inferior. Esto —dicen los autores del estudio— es un claro ejemplo de diferenciación adaptativa en que una especie muy parecida a otra desarrolla características especiales para aprovechar mejor lo que se denomina un nicho ecológico, o sea cierto sector o ciertas características del ambiente. Y más importante todavía es el hecho de que este cambio adaptativo ocurrió con insólita rapidez, en el curso de apenas 20 generaciones.

Como se ve, la evolución no es sólo cuestión del remoto pasado y que únicamente pueda estudiarse a través de restos fósiles. Es algo que sigue ocurriendo por todas partes, aunque no siempre resulta evidente y pocas veces es tan rápido como en las lagartijas floridanas.

Un caso semejante, que se menciona como clásico ejemplo de un rápido proceso evolutivo, ocurrió en Inglaterra en tiempos de la Revolución Industrial. Fue el de ciertas mariposas nocturnas de color gris claro que acostumbraban posarse sobre árboles de ese color. Así resultaban poco conspicuas a los ojos de los depredadores. Pero cuando el humo de las fábricas comenzó a ennegrecer la corteza de los árboles, las mariposas claras resultaron muy visibles y fácil presa de los pájaros. A la muerte sólo escapaban aquellas de color lo bastante oscuro para no contrastar con la corteza. Por supuesto, esas eran las que tenían descendencia, que heredaba sus características. Así, al cabo de poco tiempo, esa especie de mariposa dejó de ser predominantemente gris claro para volverse gris oscuro o negro.

De igual manera, en el caso de los anolis verdes, aquellos con dedos más grandes y mayor cantidad de laminillas, tenían mayores probabilidades de sobrevivir y tener descendencia, que heredaba esas características.

En fin, para quienes piensen que la teoría de la evolución es “sólo una suposición”, aquí esta este ejemplo claro y directo.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

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