El Tío Vania: un grito impotente se transfigura en arte #VamosAlTeatro

0

Teatro El milagro presenta, del 28 de agosto al 23 de noviembre, El tío Vania de Antón Chejov. Obra maestra que colocó al cuentista ruso como uno de los grandes dramaturgos de todos los tiempos.

El tío Vania arranca con Marina Timofeevna y el doctor platicando sobre el arribo, a la hacienda Serebriakov, del profesor Alexander Vladimirovich y de cómo este evento ha desquiciado a sus habitantes, entorpeciendo y modificando sus hábitos y costumbres. El profesor es un viejo erudito, amargado, que se siente incomprendido, es ególatra y desdeña a los demás por no estar a la altura de su intelecto… para colmo, sufre de gota.

Por Guillermo Velasco Tapia

Su esposa Elena Andreevna, de 27 años, se convierte en el objeto del deseo y la discordia. A lo largo de la representación veremos como Vania, el doctor Mijail Lvovich y Sofía Alexandrovna (hija del sabio), caen uno por uno en manos de Cupido y a la postre sufren la decepción del amor imposible o del no correspondido.

 

Pero El tío Vania no es una historia de enredos amorosos, es algo más trascendente. Esta pieza nos habla de la desazón y el desencanto provocados por la existencia; sobre la frustración padecida por el ser humano al no alcanzar sus metas; de como el tedio consume los días, los meses, los años, marchitando la vida. También trata de los trabajos estériles y fútiles para el corazón; de los pequeños sacrificios hechos en aras de nuestra familia y de la fatua admiración profesada por “ídolos con pies de barro” (seres con debilidades y defectos mayores a los nuestros).

 

El tío Vania es un grito impotente y desesperado por las oportunidades perdidas, por lo que ya nunca será (Vania dice: ¡Si hubiera vivido normalmente, de mí pudiera haber salido un Dostoievski, un Schopenhauer!). Las preocupaciones chejovianas han conservado su vigencia y actualidad por más de cien años, aún las que son parte secundaria de la trama, como el malestar del doctor Mijail por la deforestación de los bosques.

 

La puesta en escena de David Olguín es magistral. Cuida cada detalle del trabajo escénico, de la iluminación, del diseño sonoro. Es decir, cada cosa está es su lugar y encaja a la perfección ya sea una botella de aguardiente o una vela. No falta ni sobra nada.

 

El equipo de actores es de primer orden: David Hevia (el doctor) y Arturo Ríos (Vania) llevan, sobre sus hombros, el peso de la obra y deleitan a la concurrencia con un “duelo actoral” magistral. Sus personajes son arrebatados, con personalidades vehementes y potentes. Estos dos actores se entregan en el escenario y nos hacen vivir sus alegrías y tristezas. El rol del doctor Mijail Lvovich exige un despliegue emocional y físico muy intenso. En cambio el tío Vania, a través de sus diálogos y sus acciones, nos hace sentir y vivir la Desesperación, el Dolor Universal.

 

Esmirna Barrios se luce interpretando a Sofía Alexandrovna (Sonia), la joven que nos lleva de la ilusión que produce el enamoramiento (con el deslumbramiento por el ser amado y una disposición de entrega total incluidos) al desengaño y la impotencia por el rechazo y el sentimiento de pérdida. Esmirna es la actriz más joven de la compañía, pero su brillante trabajo la pone a la altura de sus compañeros más experimentados.

 

 

 

Aquí, un poco de la trayectoria de los cuatro actores que interpretan los roles principales:

Arturo Ríos (el tío Vania): En cine lo recordamos por Entre Pancho Villa y una mujer desnuda. En teatro ha participado en Noche de Reyes o como quieran dirigida por Ludwik Margules donde interpretó al romántico y melancólico Duque Orsino. En El final de Samuel Beckectt dio cátedra de actuación como el viejo protagonista sin moverse de una pequeña y bamboleante tabla que media menos de un metro cuadrado. También trabajó en El dragón dorado, El filósofo declara y Mujeres soñaron caballos.

David Hevia (el doctor Mijail Lvovich): Fue colaborador de Juan José Gurrola, con quien dirigió Catálogo razonado de Juan García Ponce. Trabajó 10 años en la compañía alemana Theater an der Ruhr. Escribió y dirigió Free Beauty Helena. Protagonizó durante este año (2014) El misántropo o el violento enamorado de Molière y Cuarteto de Heiner Müller.

Laura Almela (Elena Andreevna): Interpretó el papel de esposa engañada en la película Amores Perros. Con Daniel Giménez Cacho creó el espectáculo Macbeth, obra en la que estos dos actores representaron todos los caracteres de la tragedia shakespeariana. También participó en los montajes de Los asesinos de David Olguín y Gotas de agua sobre piedras calientes de Rainer Werner Fassbinder.

Mauricio Davison (profesor Alexander Vladimirovich): Con más de ochenta obras en su haber lideró entre otras El fantasma del Hotel Alsace de Vicente Quirarte, pieza donde se recrean los últimos días de vida de Oscar Wilde y Simplemente complicado escrito por Thomas de Bernhard; También actuó en Rey Lear de William Shakespeare y El gran teatro del mundo de Calderón de la Barca.

El tío Vania es una obra que causa sentimientos encontrados, por un lado experimentamos el desconsuelo causado por la trama y por otro la gran belleza que nos trasmite el montaje entero. En suma, David Olguín logra aglutinar el maravilloso texto de Antón Chejov (en una traducción del maestro Ludwik Margules), con un extraordinario grupo de actores para crear una obra de arte temporal y efímera que renace por un par de horas cada noche.

Las funciones son los jueves y viernes a las 20:30 hrs., los sábados a las 19:00 hrs. y los domingos a las 18:00 hrs. La cita es en Milán 24, col. Juárez.

Expresa tus ideas

Quieres tener tu propia personalidad?...
consigue tu gravatar!