Sobreprecios y el saqueo de Pemex

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Hace poco encontré un estudio del ingeniero petrolero Francisco Garaicochea Petrirena acerca de los precios inflados que las empresas extranjeras contratadas por Pemex le cobran a nuestra paraestatal por sus servicios. Es muy ilustrativo, y ayuda a darnos una idea de la forma como se incrementará el saqueo a medida que se le abran más las puertas a esas compañías foráneas.

Por Juan José Morales

Según señala el Ing. Garaicochea, las compañías estadounidenses de servicios petroleros le cobran a Pemex por perforar y terminar un pozo en la zona de Chicontepec en el norte de Veracruz, sobreprecios de tres y cuatro veces lo que cobran en otros países. Con base en información publicada por el ingeniero Alfredo Guzmán Baldizán, apunta Garaicochea que mientras en Texas esas empresas cobran aproximadamente 400 mil dólares por perforar y entregar ya listo y en producción un pozo, a Pemex le cobran 1.2 millones de dólares —o sea el triple— por el mismo trabajo en Chicontepec, sin que tan abismal diferencia en precios se justifique dado que no hay mayores diferencias entre las dos regiones sino que el trabajo es esencialmente igual.

Cada vez más Pemex recurre a contratistas extranjeros para sus trabajos de exploración y perforación, y como revela el estudio que mencionamos hoy, las empresas que realizan esos trabajos le cobran precios mayores que los que cobran en Estados Unidos, aunque en México la mano de obra es más barata.

Una de las razones por las cuales las empresas extranjeras cobran más caros sus servicios en México, dice el autor del estudio, es porque en nuestro país utilizan equipo obsoleto al cual están —por así decir— sacando el último jugo antes de desecharlo, y para manejarlo contratan personal menos calificado que el que trabaja en Estados Unidos. Saben que, aunque sus costos de operación sean más elevados, finalmente Pemex les pagará lo que pidan, de modo que sus ganancias están garantizadas.

En el campo petrolero de Chicontepec, según los proyectos dados a conocer por Pemex, se planea perforar 20 mil pozos, ya que es un yacimiento cuyas características geológicas no permiten extraer grandes volúmenes de un mismo pozo. Si se considera que por cada uno de esas veinte mil perforaciones las empresas extranjeras cobrarán un sobreprecio de 800 mil dólares, estamos hablando de una sangría de no menos de 15 mil millones de dólares a las finanzas de Pemex.

Por lo demás, los precios inflados no se limitan a los trabajos de campo, como lo son la exploración y la perforación. También se encuentran en el área de las instalaciones de procesamiento.

Dice el Ing. Garaicochea que, según información publicada por Pemex en su página de Internet, el costo de una refinería con capacidad para procesar 250 mil barriles diarios de petróleo oscila entre 7 y 9 mil millones de dólares. Sin embargo, la inversión anunciada para construir la refinería de Tula, Hidalgo —una promesa de Felipe Calderón que aún sigue durmiendo el sueño de los justos y que el gobierno de Enrique Peña Nieto parece decidido a mantener igual—, fue de 11 mil 600 millones de dólares. ¿Por qué tal diferencia? Nadie sabe, pero es fácil imaginarlo.

En fin, con tales antecedentes, no podemos esperar que la asociación de Pemex con empresas extranjeras al amparo de la llamada reforma energética resulte benéfica para nuestro país o para nuestra industria petrolera, sino todo lo contrario.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

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