Para leer: Contarlo Todo

0

Contarlo todo manifiesta sus emociones y amistad con total libertad y en la que se vincula muy bien lo masculino con lo femenino.

Una joven estudiante de periodismo que decide entregarse a su vocación para contar un todo que abarca la amistad, el amor, las diferencias de clases y principalmente, el aprendizaje de la escritura como necesidad vital.

El manuscrito llegó a la oficina de la agencia Carmen Balcells y después de eso corrió una suerte que ni en mis mejores fantasías pude imaginar. A partir de entonces he sabido que mi intuición no me va a fallar nunca, y que ahora sí estoy en capacidad de narrar las historias que me trajeron hasta aquí, y esas otras que durante estos últimos años se han estado incubando en mi cabeza.

Una gran novela de aprendizaje, un relato conmovedor que nos muestra la forma de encontrar un lugar en el mundo y la construcción de una identidad propia, el papel que juega en nuestra vida la gente que comparte nuestros sueños y la pulsión y el terror que implica la escritura. Pero, sobre todo, que nos revela el poder transformador de la literatura.

En palabras del propio Gamboa:

¿Por qué Contarlo todo?

Hace algún tiempo, cuando tenía 26 años, me vi forzado a tomar la decisión más importante de toda mi vida. Era editor de una revista periodística importante en el Perú, ganaba más de quince sueldos al año, estaba encaminado a obtener el bienestar económico que tanto había deseado desde que era un niño arrancado y sin embargo me sentía el hombre más miserable del planeta porque no tenía cómo diablos escribir las historias que iban creciendo en mi cabeza: la novela sobre el padre y el hijo que viajan a la infancia dolorosa del primero, en un pueblito de los Andes; la de la banda de adolescentes de colegio público que creen renovar el rock en castellano y que se estrellan contra la precariedad de su entorno; la tragedia de dos niños de barrio que crecen juntos pero que son separados por su condición racial y los prejuicios y diferentes impulsos de sus familias. En un momento me di cuenta de que ese impulso por escribirlas jamás se disiparía dentro de mí y de que debía dejarlo todo de una puta vez y largarme a escribir donde fuera y de la manera que fuera. Entonces eso fue lo que hice.

Lo que vino fue un infierno, y bien valía una novela. Durante meses, y luego años, luché contra asuntos internos que me impedían contar aquello que deseaba contar y me di de golpes contra la pared una y otra vez. Viví mucho, y en desorden, y jamás me di cuenta de que lo que valía la pena narrar, aquello que estaría vivo y palpitante dentro de las páginas, ocurría del otro lado del papel. Decidí no ser escritor. Un par de años después, cuando había pasado la barrera de los treinta y me preparaba para ser profesor de literatura, enterrado bajo la nieve y en un estado de franca soledad en un campus universitario en el estado de Colorado, empecé a escribir de un tirón, como un poseído, un grupo de cuentos con algunas experiencias que me habían sucedido en Lima durante esa década de los veinte. El libro se publicó en Lima y obtuvo el favor de la crítica en mi país y concitó la atención de un grupo de lectores. Al ver la respuesta decidí volver a dejarlo todo, regresé al Perú y me metí a escribir una novela ambiciosa que contara la vida de un chico de veinte años que crece en Lima y encara su vocación asediado por mil y una dificultades. El resultado, cinco años después, fue Contarlo todo, aunque yo no sabía que se llamaría así. Tenía fe en que si los lectores sentían la décima parte de la alegría y la exaltación que yo había sentido escribiéndola no tendría pierde. Y confié. Ahora había sentido que las cosas sí pasaban dentro de las páginas. Desde entonces todo ha sido sorprendente. El manuscrito llegó a la oficina de la agencia Carmen Balcells y después de eso corrió una suerte que ni en mis mejores fantasías pude imaginar. A partir de entonces he sabido que mi intuición no me va a fallar nunca, y que ahora sí estoy en capacidad de narrar las historias que me trajeron hasta aquí, y esas otras que durante estos últimos años se han estado incubando en mi cabeza.

Jeremías Gamboa (Lima, 1975) es escritor, periodista y profesor. Ha impartido cursos de periodismo y literatura en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y la pontifica Universidad Católica del Perú (PUCP) y ha sido columnista de revistas como Somos, Caras y Asia Sur. Es autor del libro de cuentos Punto de fuga (Alfaguara, 2007) Contarlos todo, que ha generado una expectativa inusual, es su primera novela.

Título: CONTARLO TODO
Autor: Jeremías Gamboa
Sello: Literatura Random House

Expresa tus ideas

Quieres tener tu propia personalidad?...
consigue tu gravatar!